CCM

21.o REPORTE CCM

 

CLÉRIGOS Y RELIGIOSOS FALLECIDOS EN MÉXICO POR COMPLICACIONES ASOCIADAS

AL COVID-19

DEL 21 DE JULIO AL 10 DE SEPTIEMBRE, 2021

Omar Sotelo Aguilar, SSP y Guillermo Gazanini Espinoza Unidad de Investigación CCM

Actualización de casos. Clérigos y religiosas fallecidos por la enfermedad y complicaciones derivadas del covid-19 del 21 de julio al 10 de septiembre son:

• 6 obispos
• 251 sacerdotes / religiosos

• 13 diáconos permanentes
• 10 religiosas
Total acumulado: 280 decesos

DESCARGA ARCHIVO

21 Reporte 2021 CCM 

 

PRELIMINAR

El 21o Reporte, (del 21 de julio al 10 de septiembre, 2021) comprende un período particular de relajación de medidas preventivas y la llamada tercera ola de contagios, en particular del cambio de los criterios sobre el semáforo epidemiológico por estados que, más de servir de advertencia para condicionar las actividades e impedir la propagación de contagios, se convirtió en referente sin especial significado puesto que, en la práctica y a pesar del incremento de personas contagiadas en este período, las autoridades dejaron a la responsabilidad de la ciudadanía, los cuidados estrictamente particulares y de asistir a la vacunación para enfrentar la enfermedad. Igualmente, el período fue particularmente tenso ante la apertura de

las escuelas y el regreso a clases presenciales conforme a los criterios de las autoridades educativas federales.

Al respecto, la Conferencia del Episcopado Mexicano en el mensaje “Discernir con prudencia y pasión por la educación” señaló la urgente organización entre “todos los miembros de la comunidad escolar, así como de la sociedad en general, para garantizar el adecuado regreso presencial en las escuelas. El lavado de manos, la sana distancia, el uso correcto de cubre bocas, evitar lugares cerrados con espacios concurridos, son medidas que salvan vidas. La organización, el diálogo sereno y propositivo, así como la generosidad de todos con todos, serán el mejor remedio frente a esta difícil situación. Por supuesto, y en consonancia con lo expuesto por el Papa Francisco, insistimos en que vacunarse es un acto de amor y cuidado hacia uno mismo y hacia los otros”.

La jerarquía católica mexicana consideró como un bien y acto de responsabilidad la vacunación general. Algunos obispos invitaron a la feligresía a acudir a los centros de vacunación y atender las convocatorias municipales y estatales sobre la inmunización, especialmente durante las homilías o mensajes dominicales. Por ejemplo, el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, indicó que no vacunar- se era un acto irresponsable y no solidario.

Sin embargo, y en el ambiente del regreso a clases, otros jerarcas criticaron la organización en la aplicación de las vacunas. El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano y arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, exhortó respetuosamente a las autoridades responsables de la vacunación en Nuevo León a “que en la entrega de las vacunas se conserve el cuidado también de los fieles, que haya una organización más precisa para que no vaya a haber más contagios al esperar la vacuna”.

Algunas diócesis dieron nuevos lineamientos en torno a las actividades pastora- les y de culto en templos y centros comunitarios. Por ejemplo, en la diócesis de Huajuapan, el obispo Miguel Ángel Castro Muñoz emitió protocolos sanitarios de culto para poner especial énfasis en el aforo permitido en los lugares de reunión celebraciones religiosas al 25 por ciento de su capacidad; la concientización sobre la manera reverente de recibir la comunión en la mano, además de procurar que la colecta después de la comunión; la celebración de misas o misas de las fiestas patronales con un aforo del 25 por ciento y observando las medidas sanitaria además de desincentivar procesiones, peregrinaciones y fiestas patronales.

En otros, como en el arzobispado de Tulancingo, las autoridades municipales recomendaron a la Iglesia local limitar el aforo en celebraciones de sacramentos debido a la asistencia de fieles que no atendió las recomendaciones sanitarias. A juicio del presidente municipal de Tulancingo, Jorge Márquez Alvarado, en declaraciones a medios de comunicación, dijo: “Hemos visto que el arzobispo ha estado apoyando en esta pandemia, ha sacado mensajes para difundir las medidas de sanidad, y en ese sentido, pedirle que sus sacerdotes también las lleven a cabo”.

El presente período destaca por el incremento de los contagios en el clero nacional. El 30 de agosto, un comunicado firmado por Mons. Ramón Castro Castro, tesorero de la Conferencia del Episcopado Mexicano y presidente de la Obra de Clérigos en Ayuda Solidaria -OCEAS- señaló que en las “ultimas tres semanas han sido real- mente han sido realmente complicadas para la comunidad de nuestras diferentes diócesis, hemos visto partir a nuestros hermanos sacerdotes por falta de notificación oportuna. El 98% de los casos COVID que terminaron en defunción presentan tres características particulares: 1. No se vacunaron cuando correspondía. 2. Notificación tardía (saturación menor a 80) 3. Afectación mayor al 60% de la superficie pulmonar”.

En ese mismo documento, OCEAS hizo énfasis en que seguirá cubriendo los gastos que se generen para la atención médica bajo criterios de solidaridad y bien común bajo condiciones específicas: “Para los casos de COVID-19 se requiere: estar vacunados, haber mantenido medidas de protección personal, notificar de forma temprana a su Representante Diocesano, asistir a valoración a las unidades médicas en las fechas indicadas”. A mayor abundamiento advirtió que la suma adicional no podrá proporcionarse cuando se constate que: “el beneficiario se haya sometido a riesgos innecesarios como asistencia a centros de entretenimiento cerrados o reuniones, convenciones y actividades no esenciales o fuera del ámbito de su actividad pastoral… O de forma deliberada ponga en riesgo su vida y la de su comunidad, al omitir el uso de cubrebocas por una decisión personal que afecta a los sacerdotes a nivel nacional y al Pueblo de Dios o también decida NO vacunarse poniendo en riesgo su vida y la de su comunidad”.

En cuanto a los contagios en comunidades y casas religiosas, persiste la carencia de información puntual por diócesis y provincias eclesiásticas. Destaca un comunica- do del arzobispado de Xalapa, de 6 de agosto, 2021, en el que se informó acerca de la situación de salud de las Hermanas Adoratrices de Xalapa del monasterio de Corpus Christi. Sin especificar el número, el documento afirmó que “algunas her- manas se contagiaron de covid-19… las religiosas ya están recibiendo su tratamiento y se encuentran bajo control. Por esta misma razón, su capilla está cerrada al público”. Asimismo, la oficina de comunicación social del arzobispado de Xalapa proporcionó las cuentas bancarias de la comunidad para ofrecer apoyo económico o en especie enfatizando, además, que la “arquidiócesis de Xalapa, que fuera presidida por su arzobispo, Mons. Hipólito Reyes Larios (QEPD), se mantiene en alerta de la situación y ofrecerá toda la ayuda que se requiera”.

En cuanto a los casos de contagios en el episcopado nacional, padecieron la enfermedad los siguientes prelados:

• Mons. Fabio Martínez Castilla, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez;
• Mons. Carlos Garfias Merlos, arzobispo de Morelia,
• Mons. Fernando Mario Chávez Ruvalcaba, obispo emérito de Zacatecas;
• Mons. Francisco Ramírez Navarro, obispo emérito de Tlalnepantla,
• Mons. Juan Guillermo López Soto, obispo de Cuauhtémoc-Madera quien falleció.

En la pandemia, el episcopado mexicano ha perdido seis obispos, tres eméritos, un auxiliar y dos en ejercicio del gobierno pastoral. Hasta el 10 de septiembre eran 30 casos en el episcopado nacional quienes padecieron la enfermedad, seis fallecieron.

 

 

DESCARGA ARCHIVO

21 Reporte 2021 CCM 

 

Share:

Leave a reply