Editorial

Por un mejor porvenir en el 2021

En el Centro Católico Multimedial hacemos votos para que el naciente año sea mejor para todos. Como afirmó el Papa emérito Benedicto XVI, “el mal, en efecto, se vence con el bien, y la justicia se busca imitando a Dios Padre que ama a todos sus hijos. Es un trabajo lento, porque supone una evolución espiritual, una educación a los más altos valores, una visión nueva de la historia humana”.

Editorial CCM

Por muchos motivos, el 2020 será un año que permanecerá en la memoria por lustros y décadas. Esta generación fue impactada por un enemigo invisible que ha tomado millones de vidas. Un pronóstico más optimista se ve en el horizonte cuando miles de vacunas comienzan a distribuirse para que la ansiada salud regrese, biológicos que implican una nueva oportunidad para la humanidad.

Sin duda, las cosas en este 2020 han trastocado la vida e, incluso, la espiritualidad. Fue el año donde nos vimos restringidos a las paredes de casa, convertirlas en aulas de clases e incluso en templos. La familia pudo ser seguridad o bien instrumento de tortura; los medios de comunicación, posibilidad de expansión o de instalación en el individualismo; la virtualidad, fuente de empleo o bien de soledad y amargura, pero el virus sigue presente y muy activo, tomando terreno, para recordarnos que, como otras enfermedades, no desaparecerá y seguirá por siempre hasta que el mundo acabe.

Pocos recuerdan el nombre del caso cero y muchos más desconocen los nombres e historias de quienes han fallecido en los hospitales. En México, nos faltan más de 122 mil historias, personas, quienes algunas vez vivieron entre nosotros, pero ahora son un lugar vacío en la mesa, un padre, madre o abuelo ausentes, hijos y nietos que partieron a destiempo, quizá por la negligencia o por el desvarío de la autoridad, la que  abandonó a los mexicanos a su suerte hasta que haya una aplicación generalizada de las vacunas, las que llegaron con una burda y morbosa campaña con un tufo electoral para convencer al pueblo bueno de que las cosas van mejor y la pandemia ahora sí está siendo domada.

Desearíamos que el 2021 tuviera derroteros más optimistas, pero estando frente a un proceso electoral, las cosas irán por la conveniencia de lo político en lugar del verdadero bienestar. Las espadas comienzan a afilarse y no habrá cuartel porque esta elección significa consolidar a la 4T antes que dar tregua, la misma que el covid-19 no ha dado en casi un año.

2021 nace cobijado en las sombras. La gran pandemia nos ha distraído de las otras pandemias. Esas que aún la 4T no ha podido erradicar con placebos discursos y alegorías. Violencia y más violencia, desaparecidos y ausentes, crisis de los derechos humanos, corrupción y delincuencia, resquebrajamiento y debilidad de las instituciones.

El nuevo año es alegoría y oportunidad para rectificar. Y aunque el bienestar esté menguado, la salud debilitada y la virtualidad, acendrada, se puede afirmar que hay experiencias de vida que son luz al final del túnel. La de millones de seres humanos buenos y nobles quienes, a pesar de la adversidad, son capaces de sacar lo mejor de sí, cimentados en la fe para lograr un mejor futuro con mejores y mayores posibilidades de desarrollo. Todo esto será clave en este año al confirmarnos como nación cuando en septiembre recordemos el bicentenario de la consumación de la lucha por la Independencia.

En el Centro Católico Multimedial hacemos votos para que el naciente año sea mejor para todos. Como afirmó el Papa emérito Benedicto XVI, “el mal, en efecto, se vence con el bien, y la justicia se busca imitando a Dios Padre que ama a todos sus hijos. Es un trabajo lento, porque supone una evolución espiritual, una educación a los más altos valores, una visión nueva de la historia humana”. Eso anhelamos todos, un mejor porvenir en el 2021, aun año que nos devuelva la salud del cuerpo y del espíritu: “Que el Señor te bendiga y guarde, haga resplandecer su rostro sobe ti y tenga de tu misericordia… Dios te mire con benevolencia y conceda siempre la paz”.

Share:

Leave a reply