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Polémica por la imagen del Niño Jesús a lo AMLO

Guillermo Gazanini Espinoza /

 Dicen que se parece a Andrés Manuel López Obrador. Un muñeco representando al Niño Jesús a lo AMLO para la pastorela Doña Diabla y sus Pastores fue arrullado por el líder de la Cámara de Senadores, Martí Batres,cercano colaborador del presidente de México. Mientras lo sostiene, un sonriente padre Solalinde avala complaciente la sátira religiosa del recién nacido de cabeza blanca. Según la cuenta de instagram del legislador, los comentarios presentaban al mundo de las redes sociales al “AMLO bebé; el nuevo ‘yisus’”.

Muchos se sintieron ofendidos por lo que se considera un acto sacrílego y blasfemo en esta época donde el personaje central es suplido por el espurio. Como muchas otras cosas de la pretendida cuarta transformación, entre broma y broma, la verdad se asoma. No es nuevo que la llegada al poder de Andrés Manuel López Obrador esté asociada con una especie de mesianismo, AMLO, el salvador. Hoy es el mismo “yisús”, el hacedor de la “cuarta”.

Mientras los católicos de a pie reprueban el uso espurio de la imagen, una voz de la jerarquía respondió, la del canónigo penitenciario del cabildo metropolitano de la arquidiócesis de México, Hugo Valdemar Romero,quien cubre el vacío informativo y de opinión de una Arquidiócesis de México cada vez más ausente de las controversias por aquello del amor y paz en estos nuevos tiempos. En una entrevista, Valdemar Romero explicó esta ofensa a la población católica que “condenaría” la burla hecha en esa pastorela: “Cambiar su fisonomía para representarlo como la imagen de un político, los católicos no pueden menos que condenar esta burla a su fe y pedir una retractación pública de sus autores…” diría el exvocero.

No es nuevo que la burla a la imagen del Niño Dios haya provocado indignación. La última vez, en febrero de 2017, una falsa noticia de excomunión contra el autor de un video donde puso a bailar al Niño Dios a ritmo del pasito perrón armó un desafío de convocar a miles en el Zócalo, todas cargando a su Niño Dios para ejecutar el polémico pasito; sin embargo, ninguna persona se presentó.

En esa ocasión, autoridades eclesiásticas de la arquidiócesis de Monterrey y de México hicieron posicionamientos sumamente reflexionados para dar luces sobre lo que implica la burla a las imágenes sagradas. En el antiguo semanario Desde la fe, un artículo de Vladimir Alcántara echó mano de las reflexiones del pastoralista Mons. Rubén Sandoval Meneses quien argumentó cuál debería ser la conducta de los católicos ofendidos por el agravio a las imágenes sagradas. Se destaca: “El P. Rubén Sandoval señala que si grupos contrarios a la Iglesia se ponen a lanzar convocatorias para ofender a Nuestro Señor Jesucristo, no hay que darles cabida, lo cual se consigue no poniéndonos a discutir con ellos, pues es gente que sólo tiene la intención de fastidiar; “no hay que atravesar calles por donde los perros hacen ruido, y pronto se silencian”. “Si esa era la intención de los convocantes, debían saber primero que quien tiene un niño Dios es porque es católico, le guarda respeto a su imagen y no la iba a llevar a dar ese espectáculo…”

La ofensa tiene profundo impacto y más aún en los tiempos donde hay esta curiosa forma de explotación de fanatismo AMLO y el silencio de quienes deberían dar un posicionamiento claro en estas cuestiones de fe. Lo lamentable es que el senador Martí Batres, el “Yísus lover”fue una de las plumas destacadas en la edición del 2 de diciembre del edulcorado semanario Desde la fe dando una opinión “ética y moral” sobre las perspectivas del nuevo gobierno: “Amor, paz, fraternidad, ayuda mutua, solidaridad, justicia, unidad, trabajo, armonía, respeto, inclusión, igualdad, comprensión, compasión, entrega, concordia, compromiso y muchos más son valores que es urgente fortalecer en la sociedad mexicana”.

Amor y paz que ya tiene un símbolo: El niño Yísus Amlo con el cauteloso y respetuoso “silencio” que guardarán en comunicación social del arzobispado de México para no llevarle la contraria a quien habiendo escrito en un semanario católico se burla de una las más queridas formas de piedad popular del pueblo de México.

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1 comment

  1. Víctor Ramos 22 Diciembre, 2018 at 12:31 Responder

    Guilermo Gazanini……Es criticable tu articulo…..Otra cosa, te apoyas en un Sacerdotes como Hugo Valdemar, un Ministro con poca credibilidad de fe. Otro dato: dices que “Católicos de a pie repudian…” no creo en esa afirmación, por al igual que la sociedad en general no leen.

    Te escribo con conocimiento de causa; Tengo estudios Teológicos, entre ello, Historia Universal de la Iglesia Católico. Anoto creo en Cristo y en la Iglesia Católica.

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