CCM

2018, Iglesia católica en México: Entre la tragedia, la esperanza y la reconciliación (2/2)

Resumen anual

Guillermo Gazanini Espinoza/UICCM

Para la Iglesia católica de México, 2018 fue el año de la tragedia, la esperanza y la reconciliación. Aquí la segunda parte (julio-diciembre) de la memoria de esos hechos, los que nos han marcado para ver al futuro con renovada fe y apuntalar nuestros signos de paz.

Julio

Obispos muestra “respeto y cercanía” al ganador de las elecciones presidenciales.

Tras un triunfo con más del 53 por ciento de los votos, los obispos de México dieron un “saludo y felicitación” a Andrés Manuel López Obrador, electo a ocupar la presidencia de la República. Para la cúpula episcopal, la solución a los problemas del país está en el involucramiento de todos los electores porque “ningún gobernante por sí mismo tiene todas las ideas y todas las soluciones. Es responsabilidad nuestra seguir participando cívicamente, siempre con respeto de los derechos humanos y del auténtico bien común”. Para los obispos de México, las principales vías que debería tener en cuenta el virtual presidente electo son “la educación y el combate a la pobreza, la verdad y la libertad, el respeto a la diferencia y la búsqueda de consensos, son los caminos para vencer la desigualdad, el egoísmo y el abuso…” Durante su discurso de la victoria, López Obrador agradeció a los “millones de católicos, millones de evangélicos, millones de libre pensadores” por haber confiando con él a través de su voto. Y para la pacificación del país reiteró la esencial presencia del Papa Francisco como factor fundamental en la reconciliación.


Disgusto y hartazgo hicieron ganar a López Obrador.

El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, cardenal José Francisco Robles Ortega, destacó que lo más importante fue la manifestación de la voluntad de la gente, con la que se demostró el disgusto y el hartazgo, en el que gran parte de los ciudadanos han vivido debido a la corrupción y a la violencia. El cardenal Robles manifestó que fue el cansancio de la sociedad mexicana la que imprimió un cambio de régimen: “Creo que lo más importante de todo es la manifestación tan contundente de la voluntad de la ciudadanía en favor de Andrés Manuel López Obrador. Puede esto tener muchas lecturas, la que ya se venía dando, el disgusto, el hartazgo en el que gran parte de la sociedad venía caminando por tantas situaciones de corrupción, de violencia, de crecimiento de pobres, etc. Como que ya la sociedad estaba cansada de los que hemos vivido los últimos sexenios y, entonces, optó por un cambio que está ahí, como una oferta, como una promesa, pero que todavía no podemos ver cómo se va a ir concretando”.

La carta de AMLO al Papa Francisco.

Después de las polémicas, errores y desvaríos para saber de dónde vino una supuesta aceptación del Papa Francisco a los foros de pacificación de Andrés Manuel López Obrador, debido a la invitación a la palabra de Carlos Alberto Cruz Santiago, colaborador en el equipo de transición y confirmada por Loretta Ortiz Ahlf, los medios nacionales dieron a conocer la carta-convocatoria firmada por el virtual presidente electo para rectificar el error. El escrito del candidato triunfador confirmó el inicio de negociaciones para lograr formalmente la virtual presencia del Papa y sus potenciales enviados a esos foros. Sólo un l prudente y bien medido silencio de la Conferencia del Episcopado Mexicano anunciaba lo que vendría a ser la irregularidad en las formas y la evasión de las instancias. El obispo auxiliar de Morelia, Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, confirmó que desde la CEM no había noticia alguna sobre las afirmaciones del equipo de AMLO: “Hasta donde sé está la existencia de los foros de pacificación, sé que se va a organizar a través de la CEM. Una vez que nos digan las formas y quiénes vamos a participar, y dónde se van hacer los foros, el arzobispo (de Morelia) dará a conocer la forma como hemos de participar”. En la carta dirigida al Papa Francisco, López Obrador destacó: “Con motivo de su calidad moral y espiritual por el bien común y la paz, me permito extenderle una cordial invitación para acompañar el proceso de foros de escucha por la pacificación del país y la reconciliación en México”.

Agosto


Sacerdotes, “referentes de estabilización social”.

Un inédito conversatorio en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dedicó el análisis de la violencia de en las religiones. Como expositor, el padre Omar Sotelo Aguilar, director del Centro Católico Multimedial, expuso la investigación “Tragedia y Crisol del Sacerdocio en México”. El religioso paulino narró a los asistentes su experiencia en la conformación de los informes anuales del CCM sobre sacerdotes asesinados en México y expresó las causas por las que México se encuentra en el primer lugar en Latinoamérica en cuanto atentados a ministros y agentes de evangelización en la Iglesia. De acuerdo con el padre Sotelo, “esta neopersecución es, incluso, más peligrosa que la del 29 -la cristiada- Se atenta contra el sacerdote porque él es factor de estabilidad de una comunidad. Cuando se le asesina, entonces se siembra el miedo y el terror”. No dejó de lado los “métodos” usados por el crimen para amedrantar la acción pastoral de sacerdotes entre los que se encuentran las extorsiones y amenazas contra la vida que ascenderían a más de 850 a lo largo y ancho del territorio nacional.


Mons. Carlos Garfias Merlos, el hombre del Episcopado en la pacificación de México.

Tras la convocatoria del presidente electo Andrés Manuel López Obrador a los foros de Escucha por la Pacificación del país y la Reconciliación Nacional, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) publicó un comunicado en el que aceptó la invitación a tomar parte de estas reuniones cuyo objetivo es escuchar a las víctimas y tener propuestas de diversas asociaciones y organizaciones para procurar la reconciliación, la paz y el perdón. El cardenal José Francisco Robles Ortega designó al arzobispo de Morelia, Mons. Carlos Garfias Merlos, como enlace y coordinador para entregar a los organizadores las aportaciones de la Iglesia al respecto. Responsable de la Dimensión Episcopal de Justicia, Paz, Reconciliación, Fe y Política, Garfias Merlos inició ambiciosos proyectos de atención a las víctimas de la violencia y delito. Cuando fue arzobispo de Acapulco, y ante las graves incidencias delictivas que dejaban a su paso cientos de víctimas, el prelado y equipo arquidiocesano se dieron a la tarea de construir una respuesta estructurada y sistemática ante el desastre de las violencias que requieren cercanía y acompañamiento. Mons. Garfias Merlos, el hombre del episcopado en la pacificación de México, fue optimista. Los foros “pueden ser una “ocasión propicia para anunciar nuestras más profundas convicciones evangélicas, de manera serena y comprendiendo la pluralidad de visiones presentes en nuestro país”.


“Esperanza no es alimentarnos con mentiras políticas”

Atendiendo la invitación hecha por la diócesis de Cuernavaca, diputados y senadores electos a la LXIV Legislatura del Congreso de la Unión, quienes iniciaron su encargo el 1 de septiembre, escucharon una interpelante homilía pronunciada por el obispo Ramón Castro. “Con todo el corazón, comparto un mensaje a ustedes… La realidad que estamos viviendo y el futuro que esperamos exigen rehabilitar la política… es la forma más alta de caridad, lo proclamaba a los cuatro vientos Pablo VI”. Para el obispo de Cuernavaca, la política es manifestación de la verdad y eso lo quiso dejar en claro ante políticos: “No es cerrar los ojos a la realidad… no es alimentarnos con mentiras políticas, la esperanza es fe en un futuro mejor… el fruto de la rehabilitación de estos cuatro puntos traerá una verdadera democracia y paz que tanto necesitamos”.

Septiembre

“Poner por delante el interés del país”.

Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México, se reunió con los obispos de la CEM en Monterrey, Nuevo León. Se trató del primer encuentro como presidente electo con la cúpula eclesiástica. A puerta cerrada y por casi una hr, fue una exposición de los temas coincidentes entre el próximo presidente de México y la CEM. De acuerdo con algunas versiones, Andrés Manuel habría enfatizado que en la nueva etapa política, obispos y eclesiásticos deben poner por delante “el interés general del país para sacarlo del atraso” por ideales, principios, humanismo y buena fe. Un escueto comunicado de la oficina de comunicación social de la CEM mencionó que López Obrador habló de su proyecto de gobierno y los temas urgentes para ser atendidos de manera inmediata: pobreza, migración, violencia, corrupción, impunidad, vida y libertad religiosa para todas las confesiones.

Coincidencias y desatinos entre AMLO y la Santa Sede.

No pasó inadvertido el momento en que el nuncio apostólico Franco Coppola y el presidente electo Andrés Manuel López Obrador se dieron la mano bajo la mirada de la litografía de Juárez, adusto y serio, en este momento particular de la historia y de las relaciones entre la Iglesia católica – Estado mexicano. El canciller Marcelo Ebrard Casaubón describió lo que interesa a la Santa Sede en tres áreas: La búsqueda de la paz en México, abatir la desigualdad calificada por Ebrard como “oprobiosa” y el futuro de la juventud mexicana, por demás grupo social de especial interés del Papa por el próximo Sínodo (3 al 28 de octubre) y la JMJ de Panamá (22 al 27 de enero, 2019). Ebrard no ocultó el “interés” y entusiasmo de Andrés Manuel López Obrador por los proyectos del Papa Francisco en relación con los jóvenes finalizando con la posibilidad de “dejar las puertas abiertas” para una eventual visita del Santo Padre al país. Sin embargo, de los temas principales, la pacificación del país, no hubo mayor repercusión lo que parece un desatino. A pregunta expresa, Ebrard planteó que el proceso de paz es abierto a todas las iglesias y comunidades religiosas. “No estamos esperando del Santo Padre mas que su mensaje o punto de vista como otros que lo pueden dar. Con las iglesias ya estamos trabajando… Con el Santo Padre, pues todos los días está dando mensajes importantes”.

Plan Institucional de Emergencias de la CEM.

A un año del 19 de septiembre, la Iglesia Católica se conmovió ante la emergencia suscitada por los sismos y desastres en los que perdieron la vida cerca de 500 personas y cientos de miles fueron afectadas en por lo menos siete Estados y en más de 15 diócesis. Por ello que la Conferencia Episcopal Mexicana, a través de la Secretaría General, elaboró un Plan Institucional ante las Emergencias. El plan está dividido en tres partes Fase 1: Plan Institucional Preventivo y de Protección Civil; Fase 2: Procedimientos Internos de Actuación; Fase 3: Reconstrucción y Seguimiento. Al final, la Iglesia de México se constituye como instancia paralela de protección civil y asistencia espiritual sobre todo para ser garante de que las ayudas lleguen a tiempo y sean canalizadas de forma adecuada para evitar actos de corrupción como lo sucedido durante la distribución de las ayudas a damnificados por los sismos de 2017 mismas que, simplemente, jamás llegaron a sus destinatarios.

Octubre

Arquidiócesis critica “desgobierno” de Jalisco.

A través del editorial del Semanario No. 1130, el órgano informativo de la Arquidiócesis de Guadalajara contrastó la imagen del “priísta triunfador” que al inicio de su administración impulsó a Jorge Aristóteles Sandoval Díaz (1974), a ocupar la gubernatura del Estado. El duro artículo editorial contrasta los elogios que se tributaron al mandatario de Jalisco como “un priísta triunfador, que fue contundente en las urnas, que provenía desde el liderazgo de la organización juvenil, y que escaló el camino recuperando los espacios perdidos ante el panismo”. El Semanario denuncia la situación de desastre y crisis de la cuarta entidad más poblada del país. Afirma el editorial que “el desgobierno” de Jalisco se aceleró después del 1 de julio y aventuró en afirmar, prácticamente, la ausencia del estado de derecho: “Campea la inseguridad en las calles, gobierna el narco en regiones enteras de la entidad jalisciense…” Categórico dice que el gobierno está colapsado.


Pablo VI y Romero, santos

La canonización del Papa del Concilio, Pablo VI y de san Romero de América fue motivo de gran alegría en la Iglesia señalando el rumbo por el cual debería encaminarse la fe cristiana. Francisco presentó a Pablo VI como modelo de coherencia universal. Apabullada por los escándalos, la Iglesia debe mirar a sí misma para redescubrir su misión y recuperar la confianza de los pequeños quienes sufren por los escándalos. En el nuevo santo puede redimensionarse el sentido de nuestra fe y pertenencia al Cuerpo de Cristo. En este cambio de época donde todo es relativo y líquido, Pablo VI resplandece no por su poder temporal sino por su proyección universal cuando fue un apasionado del cristianismo, convencido de que el credo de Jesucristo “es siempre coherente en sí mismo pero nunca está satisfecho consigo mismo…la fe que tiene el talento de la reforma y de la novedad tanto como el de la tradición y el de la fidelidad porque tiene el secreto de la vida”. Monseñor Romero encontró al Papa Montini poco después de su nombramiento como arzobispo de San Salvador. Las acusaciones contra él y su acción pastoral, que llegaron también a Roma, fueron muy fuertes. El arzobispo presentó al Pontífice las fotografías del jesuita Rutilio Grande, asesinado junto a dos campesinos, Pablo VI las bendice y le dice a Romero: «Valor, usted es el arzobispo, usted es quien manda, guíe a su pueblo». Sus colaboradores recuerdan que el apoyo de Montini fue decisivo, de hecho, le dio nuevas energías. Hoy están unidos como ejemplos de santidad para toda la Iglesia.


Balacera en casa del arzobispo emérito Norberto Rivera Carrera.

un tiroteo en la casa del arzobispo emérito de México, cardenal Norberto Rivera Carrera, mantuvo activos a los servicios policiales y de seguridad mientras que, uno de los más cercanos colaboradores del purpurado, el pbro. Hugo Valdemar Romero, acompañando a Raymundo Collins, secretario de Seguridad Pública, daba una precipitada conferencia de medios para explicar los pormenores de los hechos donde perdió la vida el policía bancario José Javier Hernández Nava, quien cayó abatido por una balacera aun no determinada en sus causas. La inmediata reacción de la Conferencia del Episcopado Mexicano en un comunicado de “cercanía y solidaridad” hacia el emérito de México y un parco tuit del arzobispo primado de México, cardenal Carlos Aguiar Retes, en el que afirmó haber recibido las noticias del tiroteo en la casa de Norberto Rivera, lamentando “el fallecimiento del policía, y pido por su familia y el eterno descanso de su alma, seguimos a la espera de la información oficial por parte de las autoridades”, fueron la muestra de la condena por el ascenso de la violencia y del crimen imparable que, semana tras semana, deja decenas de muertos a lo largo y ancho del territorio nacional. Posteriormente, algunos periodistas señalaron que el ataque era directo contra Rivera Carrera para matarlo; sin embargo, las indagatorias arrojaron algo más común: Los asaltantes querían robar la casa del prelado

Noviembre

Arzobispo de Monterrey, nuevo presidente de los obispos.

En la 106 Asamblea de la CEM, Mons. Rogelio Cabrera López fue electo presidente de los obispos de México sucediendo al cardenal José Francisco Robles Ortega quien cumplió con un segundo trienio en el cargo. En un mensaje al pueblo de Dios, Rogelio Cabrera López diría: “Nos sigue preocupando la situación de inseguridad, desempleo y pobreza en nuestro país, así como las causas que originan estos males. Hoy refrendamos el compromiso y colaboración por la construcción del bien común y la atención especial a los más necesitados, siendo fieles y coherentes a las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo; Mons. Carlos Garfias Merlos, arzobispo de Morelia, fue designado vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano.


Obispo de Tapachula miembro del Consejo del Sínodo ordinario de los obispos.

La XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos trató de comprender los anhelos y, sobre todo, escuchar a uno de los grupos con mayor pujanza y en el que se depositan las mayores esperanzas de la Iglesia. Cardenales, prelados, especialistas, jóvenes, laicos de todo el mundo, pusieron lo mejor, contrastando ideas para llevar adelante el anhelo por conocer la Verdad y dar una nueva dinámica a la praxis pastoral. Uno de los padres sinodales fue el obispo de Tapachula, México, Mons. Jaime Calderón Calderón (Michoacán, 1966). Ordenado en 1991 para la diócesis de Zamora, el trabajo pastoral del obispo se ve nutrido por la rica sensibilidad del filósofo que aporta un discernimiento especialmente dedicado a la libertad y la pedagogía. Apenas trasladado a la diócesis de Tapachula en julio, Mons. Calderón fue distinguido por el Santo Padre y la Conferencia del Episcopado Mexicano para asistir a la asamblea ordinaria de los obispos y su trabajo tuvo frutos cuando el Santo Padre Francisco le invitó a ser miembro del Consejo ordinario del Sínodo de los Obispos para los próximos tres años.


Un documental sobre asesinatos de sacerdotes.

México ha visto con gran dolor el aumento de la violencia causante de miles de asesinatos y desapariciones. Para el director del Centro Católico Multimedial, el Pbro. Omar Sotelo Aguilar, reconocido con el galardón nacional de periodismo 2017 otorgado por club de periodistas, los últimos tiempos fueron los más violentos desde que el religioso paulino inició con la recopilación documental de agresiones contra ministros de la Iglesia desde hace una década. Los crímenes contra sacerdotes no son propiamente de persecución religiosa por odio a la fe; el hecho de la violencia contra sacerdotes tiene rasgos de una nueva forma de hostigar violentamente la acción pastoral de sus agentes de evangelizadores; cuando se agrede, desaparece o ejecuta a un sacerdote, se introduce “un elemento de desestabilización social”, dando lugar al crecimiento del temor, de la impunidad y la violencia en diversas entidades del país. En 2017, apareció la investigación “Tragedia y Crisol del sacerdocio en México”, documento que llamó la atención de distintas organizaciones católicas como Ayuda a la Iglesia Necesitada. SipcaTV de Argentina otorgó un reconocimiento al Centro Católico Multimedial para impulsar la producción de un video documental que en México será estrenado en enero de 2019.

Diciembre

El presidente López Obrador ignora a la Iglesia.

En torno a la toma de protesta del presidente de la República, obispos de la Iglesia católica mostraron sus expectativas del nuevo gobierno que inició el 1 de diciembre. Con un discurso que pasó revista al supuesto desastre neoliberal ante el Congreso de la Unión, se festejó la asunción de la izquierda al Poder Ejecutivo. La presencia de los obispos de la Iglesia no pasó desapercibida en la Cámara de Diputados; en el cuerpo de diplomáticos, el nuncio apostólico en México, Franco Coppola. Numerosos dignatarios, representantes, jefes de Estado y de gobierno estaban en los palcos del Palacio Legislativo, entre ellos, el nuncio en Perú, Mons. Nicola Girasoli, legado del Papa Francisco para esta ocasión. no dejó de llamar la atención lo que pasó desapercibido el 1 de diciembre en contraste con la noche del triunfo electoral del 1 de julio donde Andrés Manuel López Obrador llamó a todos, incluso a las iglesias, a sumarse a la Cuarta Transformación y, durante la transición, propiciar acercamientos con el Episcopado Mexicano para participar en los diálogos para la seguridad y pacificación de México donde el Papa Francisco sería figura esencial. Mientras Andrés Manuel desgranaba elogios a sus invitados del exterior, especialmente los representantes del gobierno de Estados Unidos y cerrando con el sentido agradecimiento por la compañía de un embajador “de la poesía y congruencia”, el trovador Silvio Rodríguez, Mons. Franco Coppola, nuncio apostólico en México y Mons. Nicola Girasoli, legado papal en la toma de protesta del presidente de la República, por lo menos en ese discurso, fueron ignorados, casi silenciados.

En Basílica de Guadalupe, los padres de los 43 normalistas.

Apenas iniciada la administración de López Obrador, los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa tuvieron las garantías para llegar el fondo de la verdad para saber qué ha pasado con sus hijos. Mons. Salvador Rangel celebró una misa en Basílica de Guadalupe como parte de la Jornada por Ayotzinapa. En entrevista a medios, el obispo manifestó la cercanía a ellos y abundó sobre los desaparecidos: “Quienes saben el paradero de estos muchachos son las Instituciones. Tenemos mucha esperanza de que se llegue a saber la verdad… mientras no se sepa el paradero de estos muchachos, será una herida abierta para los padres y para la sociedad”. A los pies de la Virgen María de Guadalupe y ante los familiares de los desaparecidos, el prelado de Chilpancingo-Chilapa lanzó un severo reclamo por llegar al fondo de una de las tragedias más graves del México contemporáneo: “Deseamos saber la verdad, queremos que nos hagan justicia, enséñanos a perdonar porque sabemos que perdonando es como Dios nos escucha. Muchos de nosotros estamos cansados de tocar puertas, de hacer muchos caminos, ya no queremos escuchar palabras vagas, falsas y huecas anunciando verdades que después ya no lo son. Nos han mentido tanto y nuestro corazón y nuestras certezas se encuentran confusas y desalentadas… Ya están tan cansados y enfermos que lo que quieren es paz y certeza, así como la verdad, y que anhelan la alegría. Los padres y los hermanos han esperado muchas horas y muchos días para abrazar a sus hijos por cuatro años y tres meses hasta ahora. Desde que desaparecieron, las familias ya no son familia, sus casas están vacías y sin alegría, ya no se escuchan cantos ni bienvenidas”.

Violencia implacable contra obispos y fieles; sacrílegos robos a templos

Los últimos días de diciembre registraron los lamentables casos de asaltos, robos y asesinato cometidos contra obispos y fieles, además del patrimonio de la nación. Mons. Cristóbal Ascencio García, obispo de Apatzingán, reportó el asalto sufrido a punto de pistola: “El viernes 7 de diciembre a las 6.45 de la tarde ya para llegar a Apatzingán, a la altura de la Comunidad Rancho Seco Los Castillos, fuimos detenidos mi chofer y un servidor a mano armada y fuimos despojados del vehículo en el que viajábamos. Les comunico que estamos bien, gracias por sus oraciones”, señaló el prelado en un comunicado emitido el mismo día del atraco. Aunque el obispo recuperó el vehículo robado, no dejó de advertir que “debe de haber alguna forma de parar esta máquina destructora de la paz y la seguridad. La vida es bella, hemos de seguir con la seguridad de que el mal no triunfará”. No obstante este anhelo del obispo de Apatzingán, a finales de mes un hecho sacrílego conmovió a la comunidad parroquial de santa Bárbara en la alcaldía de Azcapotzalco, Ciudad de México, cuando fueron robados con lujo de violencia dos óleos de los siglos XVIII y XIX. El padre Fernando Rodríguez, responsable de la comunidad y miembro de los Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús y de Santa María de Guadalupe fue agredido al punto de llegar al hospital por las heridas sufridas al repeler el robo. Otro hecho más indignante fue el ocurrido al interior del Santuario Asunción de Nuestra Señora de Cupilco en Comalcalco, diócesis de Tabasco. En un comunicado de la misma diócesis se confirmó la muerte de “una persona en el templo parroquial” por lo que solicitó las oraciones de los fieles y “actos de desagravio por la profanación realizada”. Los medios de comunicación identificarían que la asesinada era una mujer de 66 años quien pudo haber sufrido una agresión sexual y la pérdida de la vida; el agresor dejó el cadáver a los pies de una imagen de la Virgen María.

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