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CDMX, ¿Oasis de violencia? – Editorial CCM

CDMX, ¿Oasis de violencia?
Editorial CCM

La famosa #CDMX, capital de vanguardia, es en realidad la Ciudad donde millones viven sin ley, en la zozobra y desesperanza.

Ciudad de México es puesta a nivel internacional como urbe donde se encuentran todas las posibilidades de desarrollo; centro neurálgico del país es el corazón político, económico, social y religioso de donde surgen todas las decisiones que, de alguna forma, afectan a la nación entera hasta en sus más pequeñas comunidades. Frente a la grave situación del país por los índices delictivos donde hay una fractura del estado de derecho, Ciudad de México se presume como “oasis”, una especie de isla idílica y segura donde hay paz.

Desafortunadamente, la realidad es diferente y el destino ha alcanzado a la capital del país. El secuestro de un sacerdote en la parte alta de la Gustavo A Madero, el miércoles 3 de octubre, tuvo un desenlace afortunado cuando pudo liberarse de su cautiverio; el pretexto fue haberle solicitado servicios propios de su ministerio durante la madrugada para privarlo de su libertad a cambio de un rescate. Como ese caso, muchos otros existen sin que sean ventilados por grandes medios de comunicación.

Autoridades alegan el abatimiento de índices delictivos, entre ellos, el secuestro que según está descendiendo. A principios de agosto, responsables de la Fuerza Antisecuestro de la Ciudad de México presumían que la entidad estaba en el lugar 23 del ranking nacional asegurando que el secuestro estaba en niveles bajísimos y sorprendentes afirmando que “no se ha dado espacio para que presuntas bandas o células se fortalezcan”. 

En contraste, organizaciones de la sociedad civil como “México denuncia” aportan datos preocupantes sobre la condición de esta Ciudad. Esa organización afirma que Ciudad de México es el primer lugar en cuanto a la comisión del delito de secuestro seguida de la vecina entidad mexiquense.

A esto se añade una situación más alarmante que podría involucrar a policías y funcionarios; de acuerdo con México denuncia, “Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Chihuahua, Jalisco, Nuevo León y Zacatecas, son los estados donde más policías participan directamente en secuestros. Ante la participación de policías, las víctimas prefieren no denunciar y se puede asegurar que sólo se denuncia 1 de cada 43 secuestros, situación que genera impunidad para los secuestradores y permite su libre operación”.

La presunta operación de policías, se asegura, estructura bandas especializadas, entre ellas, el “Cártel de la Charola” que actúan de forma despiadada, cruel y violenta cambiando sus formas de operación. Van contra simples ciudadanos, gente ordinaria sin grandes potenciales económicos. Nuevamente citando a México Denuncia, hay bandas dedicadas a la industria del secuestro de poco monto, “bandas menos organizadas o con menor nivel de protección de la policía, llega a realizar hasta 20 secuestros por mes. Demandan cantidades que no superan los 30 mil pesos y las víctimas no denuncian al ver a su familiar liberado y un daño patrimonial menor, eso garantiza plena impunidad…”

Ciudad de México vive en esta esquizofrenia política y de inseguridad. Mientras líderes políticos y burócratas de alto nivel dicen que es Ciudad ejemplar, capital plural y regida por una flamante Constitución de avanzada con derechos de última generación, la realidad rebasa esas letras y discursos. En esta ocasión, un sacerdote pudo salvar la vida, pero en la realidad no sabemos cuántos han padecido el calvario de un secuestro.

Cada día hay enfrentamientos, balaceras en colonias populares, asaltos y robos tocan a todos sin excepción. Hay zonas controladas por los cárteles y la policía está atada de manos. La famosa #CDMX, capital de vanguardia, es en realidad la Ciudad donde millones viven sin ley, en la zozobra y desesperanza.

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