CCM

Sacerdote desaparecido en Michoacán es líder en proyectos de bienestar social

*Arquidiócesis de Morelia expresa “preocupación” por Miguel Gerardo Flores Hernández

Guillermo Gazanini Espinoza /UICCM

A través de un comunicado, Mons. Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Morelia, clero y fieles, manifestaron la “preocupación” por la presunta desaparición del padre Miguel Gerardo Flores Hernández, de la congregación de los Misioneros de la Sagrada Familia.

Como fue reportado en diversos medios, principalmente el Centro Católico Multimedial, Flores Hernández desapareció después de celebrar una misa en Matanguarán en el municipio de Uruapan, Michoacán, el sábado 18 de agosto. Fue hasta el 21 cuando se hizo la denuncia correspondiente. De acuerdo con las autoridades estatales, se han practicado las labores de investigación para dar con el paradero del desaparecido.

El arzobispado de Morelia animó a todos los fieles para ver “pronto entre nosotros” al padre Miguel Gerardo, “que Cristo, Buen Pastor, nos anime a seguir adelante comprometidos en la construcción de la paz en nuestro Estado de Michoacán ante la situación alarmante de violencia que se vive”, se leyó en el comunicado de prensa.

Uruapan es de las localidades con alto índice de delitos y violencia. De acuerdo con los reportes de Observatorio Ciudadano, el secuestro, robo armado a casa habitación, el despojo violento de vehículos y extorsiones a negocios y empresas habían repuntado en la zona además del índice de homicidios. Apenas el 10 de agosto pasado, tras la desaparición de tres jóvenes, el gobernador del Estado reconoció que el secuestro está “proliferando” en el municipio.

Sobre la desaparición del sacerdote, en redes sociales se dio cuenta, inicialmente, de la ausencia. En el facebook de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Tangancícuaro, Michoacán, un post publicado el 23 de agosto, suplicó a los lectores unirse en oración por el sacerdote a fin de saber sobre su situación. Así se leía: “Buen día. Les encargo una oración por esta sacerdote religioso Miguel Gerardo Flores Hernández de los hermanos de la sagrada familia de Uruapan. Desde el sábado 18 pasado después de salir de celebrar la Eucaristía en la comunidad de Matanguarán, del municipio de Uruapan ya no supimos de él!”

Igualmente, la diócesis de Zamora publicó un post donde ofreció más datos sobre la identidad del padre Flores Hernández; así mismo, José Luis Segura Barragán, presbítero de la diócesis de Apatzingán, sería de los primeros en señalar la desaparición a través de sus redes sociales de las cuales se ha valido para reportar la delicada situación por la que atraviesa el Estado de Michoacán.

De acuerdo con el directorio eclesiástico nacional, Miguel Gerardo Flores Hernández nació el 9 de octubre de 1970 en Sombrerete, Zacatecas. Fue ordenado el 26 de mayo de 2007 para el Instituto de los Misioneros de la Sagrada Familia.

Se desempeñaba como director del Centro de Formación Familiar Infantil y Juvenil Nazareth, Asociación Civil, en Jucutacato, municipio de Uruapan. De acuerdo con la información publicada por el mismo Centro, abierto desde 2011, los ambiciosos proyectos y programas implantados tienen por objeto abatir los índices de pobreza y marginación de la zona fomentando proyectos de estudios y de capacitación para el trabajo en el Albergue Nazareth que ha contribuido a la formación de 34 jóvenes.

“Desde que abrimos las puertas del Albergue Nazareth – según puede leerse- estos jóvenes han recibido alojamiento, alimentación, facilidades de estudio (becas), capacitación para el trabajo, así como espacios y medios para convertirse en líderes promotores de desarrollo comunitario. En 2016 tenemos 16 jóvenes “nazarenos” que estudian preparatoria o universidad en instituciones de la ciudad de Uruapan”.

No sólo se ha apoyado a los jóvenes para ser protagonistas del desarrollo comunitario. La formación integral de niños y adolescentes está también entre sus prioridades. Así, por ejemplo, academias culturales son procuradas “para alejarles de los peligros de la ociosidad y propiciar espacios de convivencia e integración familiar”. Por la fundación de coros infantiles y juveniles, grupos de teatro y de guitarra clásica, de asistencia social y de concientización sobre el empoderamiento de la mujer, el Centro Nazareth ha despuntado como uno de los más importantes de la zona de Uruapan por sus proyectos productivos a través de talleres de albañilería, herrería, horticultura, de crianza de aves y de fabricación de block para la construcción.

De igual forma, el Centro impulsa la restauración del templo de Santa Catarina, en diversas fases, sede de la parroquia de Jucutacato, zona de Michoacán que “se compone de 52 localidades que, en promedio, doblan los porcentajes nacionales de marginación y pobreza”, pero que, desafortunadamente, es territorio en disputa entre dos cárteles particularmente violentos, sanguinarios en franca guerra: el Jalisco Nueva Generación y los Viagras.

Michoacán ha sido territorio de alta peligrosidad para la Iglesia. Llama la atención que, de los tres sacerdotes desaparecidos en este sexenio 2012-2018, dos se hayan dado en la diócesis de Zamora cuyo obispo es Mons. Javier Navarro Rodríguez. El 29 de diciembre de 2012, el padre Santiago Álvarez Figueroa desapareció. El caso no ha tenido las mejores vías de solución y, a la fecha, nada se sabe del paradero del joven presbítero quien tendría, a la fecha, 33 años de edad. Ahora se suma Miguel Gerardo Flores Hernández quien cumplirá 48 años mientras la Iglesia de Michoacán y de México insisten en tener las oraciones de todos los fieles para recuperar, sanos y salvos, a ambos presbíteros.

Share:

Leave a reply