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Cardenal en su laberinto político

Cardenal en su laberinto político

 

A diferencia de sus pares en la Conferencia del Episcopado Mexicano, Mons. Carlos Aguiar llegó casi a la recta final de la carrera electoral. Tras las presiones por la ausencia de opiniones sobre el panorama nacional, tres editoriales del languidecente semanario Desde la fe esgrimieron más perogrulladas que argumentos que orientaran a los electores católicos de forma certera ante las indecisiones y dudas que se provocaban, especialmente por la guerra sucia entre candidatos.

 

 

Guillermo Gazanini Espinoza /CCM 

 

Tras los resultados del 1 de julio y la convocatoria hecha por el virtual presidente electo, desde la misma noche de la victoria, para reunir a líderes religiosos y defensores de los derechos humanos en la reconstrucción del país por un proceso amplio de reconciliación, se podrían abrir las puertas para las creencias y credos que asumirían un papel de primer nivel en el movimiento encabezado por López Obrador. Él mismo dijo que, gracias a los “millones de católicos, millones de evangélicos y millones de librepensadores”, se había alzado con una apabullante victoria como no se había visto desde la elección de Ernesto Zedillo cuando obtuvo más del 48 por ciento de la votación en la elección presidencial -más de 17 millones de votos- López Obrador, con más del 50 por ciento, se hizo de más de 24 millones de votos cambiando drásticamente el panorama político del país hacia la izquierda un tanto sui generis.

La Conferencia del Episcopado Mexicano felicitó al ganador la mañana del 2 de julio destacando el particular saludo “con respeto y cercanía”. Las claves de los obispos de México, en ese mensaje respetuoso y bien calculado, llamaron al involucramiento de todas las personas porque “ningún gobernante por sí mismo tiene todas las ideas y todas las soluciones. Es responsabilidad nuestra seguir participando cívicamente, siempre con respeto de los derechos humanos y del auténtico bien común”. Algunos otros obispos hicieron lo propio casi después de saberse las tendencias (las diócesis de Cuernavaca, Tlaxcala y Matamoros, por ejemplo) en donde daban la felicitación y reconocimiento a las autoridades que, en su mayoría, emanarán del Movimiento de Regeneración Nacional; sin embargo, la felicitación de la Arquidiócesis de México tuvo ciertas características con algunas connotaciones interesantes que no dejan de llamar la atención desde que, en la campaña, el cardenal Carlos Aguiar dio algunos indicativos que no apuntaban, precisamente, a favorecer a quien resultó electo el 1 de julio.

A diferencia de sus pares en la Conferencia del Episcopado Mexicano, Mons. Carlos Aguiar llegó casi a la recta final de la carrera electoral. Tras las presiones por la ausencia de opiniones sobre el panorama nacional, tres editoriales del languidecente semanario Desde la fe esgrimieron más perogrulladas que argumentos que orientaran a los electores católicos de forma certera ante las indecisiones y dudas que se provocaban, especialmente por la guerra sucia entre candidatos. En la misa de ordenación de diáconos, el sábado 9 de julio, el arzobispo Aguiar Retes, como si fuera la quintaesencia electoral, descubrió que el flagelo de la democracia “es el abstencionismo que alcanza el 40 por ciento” e invitó a leer el primer editorial sobre los comicios publicado en el número del domingo 10 de junio que recomendaba lo evidente: Salir a votar.

El juego detrás era conseguir una copiosa votación que pudiera favorecer a un candidato especialmente. Eso fue advertido en sucesivas entregas a través de videos cortos promovidos al presbiterio arquidiocesano y que, aunque quisieron ponerse en los justos límites de la legalidad, en el fondo llevaron el subliminal mensaje para dar un voto útil a los candidatos que defendían los valores acordes a la doctrina de la Iglesia. Sin embargo, más que una noble defensa de la familia, el matrimonio, la vida y la libertad religiosa, el cardenal Aguiar vino jugando un papel de preferencia al voto por un partido al que siempre se le ha asociado por tener especiales vínculos y concesión de favores.

No es desconocido y está ampliamente documentado cómo en los tiempos de su episcopado en Tlalnepantla, el exgobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, y posible senador por lista nominal del PRI en la LXIV Legislatura, patrocinó la construcción de capillas y la entrega de terrenos a Carlos Aguiar. En 2014, el binomio gobernador-arzobispo ideó construir y bendecir templos como parte de una estrategia para fomentar los valores de la comunidad en contra del crimen. El prelado correspondió con el reconocimiento al gobernador como hacedor de la coordinación oportuna y eficaz en “materia de seguridad, al señalar que trabaja con el presidente Enrique Peña Nieto, con los presidentes municipales y con todas las instituciones ciudadanas” para abatir el flagelo de la inseguridad en el Estado de México. (https://vanguardia.com.mx/eruvielponeprimerapiedradecapillasdejuanpabloii-2008463.html)

En 2017, después de la visita del Papa Francisco, en la que tuvo mucho que ver la mano del arzobispo nayarita para la celebración de la misa multitudinaria en el árido y devastado pasaje de Las Américas en la diócesis de Ecatepec, sufragánea de Tlalnepantla, la dupla Villegas-Aguiar continuó con el impulso del turismo religioso al inaugurar en Chalma, diócesis de Tenancingo y sufragánea de la Arquidiócesis de México, una monumental Virgen de Guadalupe de más de 30 metros de altura la cual, a decir del mandatario, era la más grande del mundo. En la ceremonia de inauguración, el 12 de febrero, hubo presencia de autoridades civiles y religiosas donde el actor central fue Aguiar Retes, en ese momento apenas creado cardenal en noviembre de 2016.
(http://edomexinforma.com/2017/02/inaugura-eruviel-avila-monumento-a-la-virgen-de-guadalupe/)

Otro aspecto fue la denuncia en medios de la supuesta entrega de recursos públicos hecho a catequistas de Tlalnepantla. Así documentó Julio Hernández “Astillero”, crítico que ha celebrado el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, en su columna de opinión en La Jornada, el viernes 8 de diciembre de 2017, otro capítulo de este amasiato del gobierno estatal priísta y del arzobispado de la tierra de en medio. De acuerdo con Astillero, la verdadera teología del nayarita es la de la “opción preferencial por el entendimiento con los poderes”. De ahí que el gobierno de Eruviel Ávila haya creado, como si fuera un rubro del Desarrollo Social, el Programa de Apoyo del Gobierno del Estado a las catequistas y CARS (Consejos de Acción de Responsabilidad Social) consistente en una ayuda económica de 2750 pesos, en tarjeta bancaria, para evangelizadores del Estado de México quienes deberían reunir ciertos requisitos para esos recursos. De la misma manera, otras convocatorias beneficiarían a comunidades de Tlalnepantla por la entrega de ayuda en especie en un programa llamado de “4000 puntos por materiales”. Julio Hernández escribía que al nuevo Arzobispo Primado, ante el proceso electoral 2018, le convendría “que quedara en la Presidencia de la República un católico practicante como es José Antonio Meade Kuribreña, cercano a agrupaciones religiosas conservadoras, alguien de casa”. (http://www.jornada.com.mx/2017/12/08/opinion/008o1pol)

Pero no solamente Aguiar tuvo estas cercanías y simpatías por el PRI y su candidato. A lo anterior, hay que sumar que, en su más íntimo y blindado círculo de colaboradores, el encargado de relaciones institucionales, Manuel Corral Martín, había admitido su “decepción” por las pocas propuestas de Andrés Manuel “quien ni siquiera estuvo a la defensiva” después del primer debate presidencial señalando a José Antonio Meade como “el que mejor propuestas hizo (sic) y le siguió Anaya”. Ese tuit del 22 de abril fue rematado con otro del día 24 de en donde señaló que “en esto de las elecciones, un sinfín de mecanismos hacen ver al malo como bueno y al bueno como malo”.

Más adelante, otra serie de errores motivaron a la sospecha sobre potenciales inducciones electorales del cardenal Aguiar y su equipo. El 21 de junio comenzó a circular el famoso video, sin autoría reconocida, donde se usaron símbolos religiosos, una cruz blanca en fondo amarillo -los colores pontificios- que hacían ver a un hierofánico Aguiar sentado en la sede de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe, instruyendo a los fieles para saber por quién votar. Después, un súbito cambio de escena exhibía al excandidato del PRI haciendo gala de los valores enunciados por el Arzobispo Primado de México. A pesar de la gravedad del video, del cual no se supo de quién fue la edición, la oficina de comunicación tardó en deslindarse no sin antes de accidentados tuits y alegatos en redes sociales que enturbiaron más el asunto suscitando cuestionamientos sobre el origen del video proPRI.

El errático manejo del asunto por parte de la dirección de comunicación social, se dejó ver en tuitazos a los que tiene acostumbrados en lugar de dar certeza razonada y fundada. Marilú Esponda escribió un microblog que, el 22 de junio, replicó el periodista Andrés Beltramo donde esgrimió el supuesto deslinde de la Arquidiócesis de “toda comunicación y propaganda política partidista” señalando además que el cardenal Aguiar “no apoya directamente” a ningún candidato; sin embargo, ese apologético discurso de pocos caracteres fue borrado o desapareció del mismo historial del tuiter de Esponda Sada.

Para aliviar presión ante las posibles consecuencias electorales y las manifestaciones de partidos políticos contrarios al PRI, un parco deslinde del mítico video apareció en el Siame el 23 de junio en donde, su mejor defensa, fue argumentar que “cualquier uso faccioso con motivos político-electorales es reprobable y ajeno totalmente a la actuación del cardenal Carlos Aguiar como Arzobispo Primado de México”,pero no trató, ni en lo más mínimo, de indagar sobre el origen de ese video faccioso o bien activar los recursos legales que podrían usarse para proteger y defender la honorabilidad del arzobispo y evitar cualquier demanda por una presunta inducción al voto.

Otro remate del asunto a favor de los candidatos de los valores vino el domingo 24 de junio en lo que se definió como un momento “muy importante en la vida política y social del país”. Previo a su viaje a Roma para el consistorio de creación de nuevos cardenales y la entrega del palio de los metropolitanos, el arzobispo daba estas indicaciones al presbiterio: “Hoy quiero dejarles un mensaje muy claro. Continuar invitando a los fieles católicos a expresar nuestra voluntad con el voto. Segundo, hacerlo razonadamente buscando qué candidato nos puede gobernar mejor, particularmente qué candidato pueda garantizarnos que los valores fundamentales de nuestra fe como es el derecho a la vida, el derecho a la familia estable, el derecho a la educación, el derecho a la libertad religiosa, puedan hacerse realidad, caminar en la experiencia de estos valores. Y tercero, que nuestro voto sea plenamente libre, no nos dejemos impactar por las encuestas, ellas no deciden la votación, lo deciden nuestros votos. Por eso la importancia de ir a votar, háganlo saber de mi parte a todos nuestros feligreses…”, esto en alusión clara al puntero de las encuestas y en una última maniobra para dirigir un voto útil a los candidatos que se habían alzado con estos principios morales a nivel nacional y en la Ciudad de México.

El último de estos laberínticos derroteros fue el pasado fin de semana previo a la jornada electoral. El cardenal del videoclip dejó en prácticamente dos minutos el “Católico a ti te llamo” para ir a las urnas en lo que pudo ser el clamor final del Primado de México para favorecer al PRI. No obstante, el voto cardenalicio era ponderado. La supuesta congruencia y celo del arzobispo lo llevaron a salir volando de Roma literalmente -algunas fuentes dicen que aun cuando tenía boleto en mano ida y vuelta por Air France y Aeroméxico le fue puesto un vuelo privado para ahorrarse las penosas esperas aeroportuarias y estar a tiempo para cumplir con su compromiso comicial

En Tlalnepantla, municipio que dio más de 92 mil votos a López Obrador contra los poco más de 33 mil para el candidato del PRI, un discreto Carlos Aguiar hizo fila como cualquier ciudadano, pasando desapercibido por los medios de la Arquidiócesis de México que se han dedicado a construir una página de sociales para promover la magnética personalidad cardenalicia de su Eminencia. Fue así que no celebró misa de medio día en Basílica sino en catedral de los Remedios de su Arquidiocesis satélite.

Sin embargo, el señor arzobispo, a pesar del maratónico viaje, no contó con ese voto católico que parece muy diluido en sus bases, el voto del pueblo al que agradeció López Obrador en la noche de la victoria. La salida que tenía a este laberinto topó con una gran muralla la cual no tuvo en cuenta cuando creyó, en una desafortunada lectura, que el candidato de los valores se alzaría con el triunfo y una buena bendición de su Eminencia.

Por eso, en comunicación social, esos especialistas que Aguiar Retes ha contratado para desactivar conflictos, quedaron pasmados para saber cómo responder a lo que fue una victoria que ni siquiera imaginaron en sus dimensiones. La prueba más fehaciente fue el tardío, muy a la fuerza, comunicado que también pasó por vericuetos si no torpeza de los responsables de la comunicación de Aguiar Retes.

Primero, el comunicado en SIAME, “Felicitación a los gobernantes elegidos” inicialmente publicado después de las tres de la tarde del lunes dos de julio, cuando el presidente electo había ya lanzado la convocatoria a las iglesias, fue subido para los lectores con una falta de tacto que, al poco tiempo, fue desmontado del sitio web del Sistema. Comunicado impersonal que, sin firma alguna, felicitaba, en nombre de la Arquidiócesis, a los gobernantes electos; después, alguien advirtió el error para ser bajado hasta que, cerca de las seis de la tarde, un PDF con el mensaje llegó vía whatsapp, con algunas modificaciones, y suscrito por el Arzobispo Primado de México. Después fue subido al SIAME.

En este laberinto nos encontramos. Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, apostó en contra de alguien que fue puntero en las encuestas de las que dudó y cuestionó. Sólo en su arzobispal corazón y en la intimidad de la mampara electoral, se guarda el secreto sobre a quién realmente favoreció su cardenalicio voto.

Pero Aguiar Retes se montó tarde y, como sus comunicados de prensa, su extemporánea reacción ante este cambio histórico de época y gobierno, podrían resultarle muy caro ante un pase de factura por el presunto favoritismo hacia quien vivió la peor debacle de la historia del partido único. Todavía está a tiempo de constituirse como actor fundamental en este nuevo capítulo político de la historia de México para dar ejemplo a los católicos que depositaron millones de votos a favor de López Obrador en la Arquidiócesis de México, tener una agenda común y de insistir, sinceramente, en la oración por el virtual presidente electo para que él mismo, sucesor de fr. Juan de Zumárraga, sea uno de los protagonistas de la alternancia, si en realidad quiere salir de los errores de su laberinto político.

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1 comment

  1. Rogelio Monroy 27 Julio, 2018 at 13:49 Responder

    Buenas tardes al columnista y antes que nada mi oracion para que sus articulos sean los mas apegado a la verdad , a la conciencia recta y no hieran la naturaleza humana y atenten contra la solidaridad del hombre.
    Y si , es sabido por laicos comprometidos con la iglesia verdadera de verdades innegables sobre sus prelados, de realidades y situaciones . Muchas veces la informacion no es de primera mano y la difusion de la verdad carece de autenticidad, pareciera que en este siglo XXI, tan cibernetico, la informacion veraz y oportuna brilla por su ausencia. Pero es responsabilidad de todos los comprometidos con el cuerpo mistico de Cristo de anunciar verdades de acuerdo al evangelio.
    En relacion, al punto donde el columnista escribe que el Cardenal Aguiar Retes, debe constituirse como actor fundamental en este nuevo capítulo político de la historia de México para dar ejemplo a los católicos que depositaron millones de votos a favor de López Obrador , es una vedadera sinrazon, y mas ser catolico votando por la izquierda. Muchos llamados “catolicos” se guiaron por la emocion y no por la razon ,fue irracional votar por un personaje viceral, que no es estadista, que secuestro la ciudad de mexico hace casi 12 años, y que incita al odio entre pobres y ricos, que secuestro la educacion en el sureste del pais, que pacta con la iglesia protestante para desterrar de esta tierra al catolicismo, que promovera ferozmente; el aborto, el mal llamado matrimonio homosexual, que destruira la famlia y que perseguira ferzomente al catolicismo y la libertad religiosa. Tristemente viviremos seis años de infierno terrenal con este mason Andres Manuel Lopez Obrador. Que Dios nos agarre confesados..

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