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Tolerancia Cero en Abusos Sexuales. Respuesta Real y Contundente de los Obispos de México

Tolerancia Cero en Abusos Sexuales.

Respuesta Real y Contundente de los Obispos de México

 

 

Los obispos de México dejan ver que la política de tolerancia cero no es producto de generación espontánea. Se trata de años de esfuerzo donde se han reunido trabajos, opiniones y materiales, además de la experiencia para la prevención, el castigo de los delitos y la atención a las víctimas.

UNIDAD DE INVESTIGACIONES ESPECIALES CCM /

Esta mañana de lunes 11 de junio, la Conferencia del Episcopado Mexicano ha difundido un comunicado reafirmado su tajante política de “Tolerancia cero” en torno a los delitos de abusos sexuales cometidos por clérigos y enfatizando su compromiso por la prevención de estos ilícitos y la atención a las víctimas. El comunicado, firmado por el Arzobispo de Guadalajara, cardenal José Francisco Robles Ortega, presidente de la CEM y por el auxiliar de Monterrey, Mons. Alfonso G. Miranda Guardiola, secretario general, recuerda que en 2016 los obispos nacionales aprobaron las “Líneas Guía del Procedimiento a Seguir en Casos de Abuso Sexual de Menores por Parte del Clérigo”, protocolo trascendental en la lucha contra la pederastia clerical y la prevención de delitos de abuso sexual. Bajo las orientaciones y consignas del Papa Francisco para hacer de la Iglesia de México “una casa segura”, el documento del Episcopado Mexicano tuvo los siguientes principios rectores: 1) El interés superior de la niñez, 2) La cultura de la prevención, 3) La atención integral y el respeto por lo derechos de las víctimas y 4) La respuesta efectiva e inmediata ante casos de abuso sexual.

Los obispos de México dejan ver que la política de tolerancia cero no es producto de generación espontánea. Se trata de años de esfuerzo donde se han reunido trabajos, opiniones y materiales, además de la experiencia para la prevención, el castigo de los delitos y la atención a las víctimas. Para ello, la CEM ha tomado acciones para sancionar cualquier abuso con toda la fuerza de las legislaciones canónica, civiles y penales.

De acuerdo con el comunicado, las acciones especificas que se han tomado son las siguientes:

– Elaboración de las “Líneas Guía del Procedimiento a Seguir en Casos de Abuso Sexual de Menores por Parte de Clérigos aprobadas por los obispos en 2016

– La atención a las disposiciones del Papa Francisco y de los legados vaticanos y académicos de universidades pontificias en noviembre de 2016.

– La elaboración del “Protocolo de Protección de Menores” de la CEM de noviembre de 2017 con el fin de establecer criterios para la prevención y, en su caso, sanción canónica y penal en contra del probable responsable, brindando todo el apoyo y asistencia con todas las fuerzas a la víctima y a su familia.

– Las capacitaciones a los voceros de las diócesis de México, acerca de los “Protocolos de Actuación en Caso de Abuso a Menores”, organizadas por  Comisión Episcopal de la Pastoral de la Comunicación (CEPCOM) en colaboración con el Equipo Jurídico de la CEM, y el Centro de Investigación y Formación Interdisciplinar para la Protección del Menor (CEPROME).

– Las asesorías de la CEM, desde noviembre de 2017, sobre los “Protocolos de Actuación en Caso de Abuso a Menores”, impartido por el equipo jurídico de la CEM y otros especialistas.

– Se ha llevado a cabo desde hace ya varios años, un trabajo exhaustivo de revisión y fortalecimiento de la inscripción y formación en los seminarios de México.

Lo anterior pone en duda las bondades de la firma del supuesto convenio entre la Arquidiócesis de México y la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales -SNAP México- el cual formalizaría una especie de alianza para realizar “un protocolo que ayude a la atención ante los casos que se pudieran presentar así como de apoyo a las víctimas, para crear conciencia y educar a la gente sobre la necesidad de proteger a los niños y personas vulnerables en nuestros hogares, parroquias, escuelas, hospitales y otras instituciones”.

La firma quiso plantarse como una de las mejores medidas del Arzobispado a favor de las víctimas. El endeble acuerdo tuvo sus mejores defensores cuando, bajo argumentos que rayaron en la pasión y parcialidad, se redujeron a niveles simplistas situándolo en el inocente pacto para propiciar el diálogo ajustado en el tibio argumento del acercamiento entre dos instituciones preocupadas por la protección del menor.

Sin embargo, el acuerdo tomado pasó por alto todos los trabajos y documentos que a nivel nacional se han hecho y, peor aún, demostró la crasa y supina ignorancia de la Arquidiócesis de México al defender la creación de protocolos con instancias consideradas como detractoras y enemigas de los obispos, incluso del Papa emérito Benedicto XVI y Francisco, demandados ante instancias internacionales acusados de no haber hecho lo suficiente y por encubrir a depredadores sexuales.

La demostración de la política de tolerancia cero por los obispos de México es ahora un serio revés al acuerdo tomado por Aguiar Retes y Marilú Esponda que, en el fondo, estaría exhibiendo la grave falta de coordinación y desconocimiento, por no decir el demérito, de estos esfuerzos. Los Obispos responden a las exigencias hechas por el Papa Francisco teniendo en cuenta el amplísimo trabajo que ahora la Arquidiócesis de México pretende “beneficiosamente” ignorar a cambio del golpe mediático para poner al cardenal Aguiar Retes como ejemplo de gran conciliador. Esto al final, resultaría un grave y pernicioso manejo propagandístico a costa de las víctimas.

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