EL CONFESIONARIO

El Confesionario: Vivamos la Alianza del Señor

EL CONFESIONARIO

Vivamos la Alianza con el Señor.

Yo le pido al Señor que, en esta Eucaristía en que estamos celebrando la Ley de la Nueva Alianza, todos ratifiquemos la Alianza con Él y que nuestro propósito sea de cumplir esa ley que marca a los verdaderos aliados con Dios. Sólo el que ama, vive la Alianza con el Señor. El que no ama, no debe llamarse cristiano. La alianza tiene una ley que Cristo la ha dictado en esta noche; en esto conocerán que sois mis discípulos. Ojalá hermanos, que todos salgamos en esta noche con esa marca del Señor: del amor, y sepamos perdonar y sepamos amarnos y sepamos celebrar en este Jueves Santo, la gran reconciliación que necesita nuestra patria. Así sea…?

Share:

3 comments

  1. Customwritingservice 1 Abril, 2018 at 08:07 Responder

    Hay un detalle que tal vez le escapa: la Alianza Pais que dirige hoy Lenin Moreno, no tiene estrictamente nada que ver con el partido monocéfalo que dejó Rafael Correa. Había que romper esa unión de los correístas de AP en la asamblea. Eso es lo que se hizo y salió perfecto. CREO buscaba la alianza a cualquier costo con el desecho del más rancio correísmo. ¿Para qué? Acaso para mejor posicionarse en la asamblea? Otro detalle que me escapa, ¿cómo pretendía la “oposición” poner un reemplazante opositor para Serrano, cuando solo tenían miserablemente 37 votos? Y por último, lo que me choca, y esto tiene que ver con todo este tumulto. ¿Cómo es posible que en medio del desastre institucional y económico que está sufriendo el país, al indolente señor Guillermo Lasso solo se le ocurra declarar su candidatura a la presidencia de la república?! Su oportunismo puede más que su congruencia. Faltan tres años para salir del morenismo. Muchas cosas pueden pasar; ojalá ese oportunismo del señor Lasso le salte en la cara. custom writing service

  2. Cialisonline 5 Abril, 2018 at 09:09 Responder

    Sal 30,2.6.12-13.15-16.17.25 R/. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu A ti, Señor, me acojo: no quede yo nunca defraudado; tú, que eres justo, ponme a salvo. A tus manos encomiendo mi espíritu: tú, el Dios leal, me librarás. R/. Soy la burla de todos mis enemigos, la irrisión de mis vecinos, el espanto de mis conocidos; me ven por la calle, y escapan de mí. Me han olvidado como a un muerto, me han desechado como a un cacharro inútil. R/. Pero yo confío en ti, Señor, te digo: «Tú eres mi Dios.» En tu mano están mis azares; líbrame de los enemigos que me persiguen. R/. Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, sálvame por tu misericordia. Sed fuertes y valientes de corazón, los que esperáis en el Señor. R/.

Leave a reply