Nacionales

«La fe no es instrumento de poder. Los mártires nos lo recuerdan»

El Papa en Santa Marta: muchos siguen a Jesús solo por interés personal, este espíritu nos lleva a vivir como paganos.

DOMENICO AGASSO JR
ROMA

El testimonio de los mártires nos ayuda a no caer en la tentación de transformar la fe en poder: es lo que afirmó esta mañana Papa Francisco durante la homilía matutina de la Misa que se llevó a cabo en la Capilla de la Casa Santa Marta, según indicó la Radio Vaticana.

Reflexionando sobre la Lectura del Día, en el que la multitud busca a Jesús después de la multiplicaicón de los panes y los peces no «por el estupor religioso que te lleva a adorar a Dios», sino «por interés material», Papa Francisco observó que en la fe existe el riesgo de no comprender la verdadera misión del Señor: esto sucede cuando nos aprovechamos de Jesús, deslizándonos «hacia el poder». «Esta actitud –explicó el Papa– se repite en los Evangelios. Muchos que siguen a Jesús por interés. Incluso entre sus apóstoles: los hijos de Zebedeo que querían ser primer ministro y el otro, ministro de la economía, tener el poder. Esa unción de llevar a los pobres la buena noticia, la liberación a los prisioneros, la vista a los ciegos, la libertad a los oprimidos y anunciar un año de gracia, cómo se vuelve oscura, se pierde y se transforma en algo de poder».

«Siempre –subrayó Papa Francisco– existe esta tentación de pasar» del estupor religioso, «que Jesús nos da en el encuentro con nosotros, a aprovechar de Él». Y esta también fue la vía que propuso el diablo a Jesús en las tentaciones, recordó el Pontífice: «una sobre el pan y la otra sobre el espectáculo: “Pues hagamos un gran espectáculo, y así toda la gente creerá en ti”. Y la tercera es la apostasía: es decir la adoración de los ídolos. Y esta es una tentación cotidiana de los cristianos, nuestra, de todos nosotros que somos la Iglesia: la tentación no del poder, de la potencia del Espíritu, sino la tentación del poder mundano. Así se cae en ese torpor religioso que te lleva a la mundanidad, ese torpor que acaba, cuando crece, crece, crece, en esa actitud que Jesús llama hipocresía».

De esta manera, afirmó, nos convertimos en «cristianos de nombre, de actitud exterior, pero el corazón se mantiene en el interés», como dijo Jesús: « “Ustedes me buscan no porque hayan visto los signos, sino porque han comido esos panes y se han saciado”». Es la tentación de «deslizarsehacia la mundanidad, hacia los poderes», y así «se debilita la fe, la misión, se debilita la Iglesia».

«El Señor nos despierta con el testimonio de los santos, con el testimonio de los mártires, que cada día nos anuncian que ir por la vía de Jesús es la vía de su misión: anunciar el año de gracia. La gente entiende el regaño de Jesús y le dice: ‘Pero, ¿qué debemos hacer para cumplir las obras de Dios?’. Y Jesús les respondió: ‘Esta es la obra de Dios: que crean en aquel que Él ha enviado’, es decir la fe en Él, y solo en Él, la confianza en Él y no en las demás cosas que acabarán alejándonos de Él. Esta es la obra de Dios: que crean en Aquel que Él ha enviado, en Él».


Francisco concluyó la homulía con una oración al Señor: «Que nos dé esta gracia del estupor del encuentro y también que nos ayude a no caer en el espíritu de la mundanidad, es decir ese espíritu que detrás o bajo un barniz de cristianismo nos llevará a vivir como paganos».

Share:

Leave a reply