Nacionales

El Sufriente Guerrero

COMUNICADO EN RELACIÓN A LOS HECHOS SUCEDIDOS EN LINDAVISTA, GRO.
DIÓCESIS DE CIUDAD ALTAMIRANO


A LOS SACERDOTES, RELIGIOSOS (AS), FIELES LAICOS, 
HOMBRES Y MUJERES DE BUENA VOLUNTAD:


El martes 28 de octubre del presente año, los representantes de las diferentes familias del poblado de Lindavista, del municipio de San Miguel Totolapan en el Estado de Guerrero, en coordinación con las autoridades municipales, se reunieron en la comisaría municipal para tratar los problemas de inseguridad que han estado viviendo y llegaron a los siguientes acuerdos:


– Protegerse como comunidad utilizando los recursos que tienen al alcance de su mano como son armas de bajo calibre, machetes, arma blanca, palos, etc.


– No permitir que ningún grupo genere violencia o sea una amenaza para la armonía y paz social de la comunidad.


– Libertad para trabajar en todos los giros comerciales generadores de empleo y recursos económicos lícitos, campesinos, y prestadores de servicios: educativo, salud, religión, transporte,…


– Invitar a los pueblos vecinos a unirse en la lucha de la paz social para la región de la parte alta del municipio y gestionar ante los tres niveles de gobierno: obras de impacto social y proyectos educativos, así como los diferentes programas de gobierno.


– Solicitud a las autoridades municipales, estatales y federales una atención muy especial ya que se encuentran en la marginación y el olvido.


Estos acuerdos se plasmaron en un acta que firmaron los Comisarios Municipales de Lindavista.


Me ha tocado como párroco en Coronilla, Gro., vivir entre esta gente sencilla, trabajadora, pacífica y honrada.


Al sentirse marginados y en el olvido, siendo víctimas de la inseguridad y otro tipo de abusos han colmado su paciencia y en un gesto de valentía ven como salida tomar las armas.


Veo con gran preocupación que los niños y jóvenes de Lindavista se vean involucrados en tomar las armas al igual que sus papás.


Tanto nuestro Obispo, Monseñor Maximino Martínez Miranda, los sacerdotes y diáconos, apoyados por religiosas y agentes laicos de pastoral, hemos buscado sembrar los valores humanos, tales como: la dignidad de personas, el respeto de unos por otros, el perdón y la reconciliación.


Las personas de las comunidades de la sierra de Guerrero son gente muy valiosa que está en contra de la violencia, que han aprendido amar al prójimo, pero que se ven cada día más lastimados, golpeados por la pobreza, donde no tiene fuentes de trabajo. En una temporada se les invitó a sembrar árboles frutales o vivir de la posible artesanía que se pueda realizar con la naturaleza.


Se ven frustrados sus esfuerzos, porque no tienen forma de sacar sus productos al mercado, ya que el transporte es demasiado caro. Por ejemplo, si llevan 10 cajas de manzana o peras u otro producto, el servicio pasajero les cobra hasta 150.00 pesos por caja, así que cuando llegan al mercado no sacan ni lo que invirtieron por cosechar, porque les pagan a $ 70.00 pesos por caja, ¿dónde queda la ganancia?


Así como éstos detalles viven estas personas. ¿Qué se puede hacer?


Hacemos un llamado como Iglesia Católica al Gobierno Municipal, Estatal y Federal, a que se atienda a estas comunidades, a considerar las demandas sociales, donde buscan, mediante la educación, salir adelante, superándose en todos los sentidos, buscan paz y progreso para sus familias. Necesitan atención, servicios, oportunidades de vida y de educación. Los maestros van dos o tres días por semana… ¿Cuándo se va a llevar a cabo el programa académico?…. entre las muchas cosas, que se viven.


Nuestra Diócesis de Ciudad Altamirano tiene años sufriendo las injusticias, los levantones, los secuestros, los asesinatos, el cobro de cuotas y familias enteras que han tenido que emigrar por el miedo y la inseguridad que se está viviendo. El Obispo, algunos sacerdotes y seminaristas han sido víctimas del robo, secuestro y extorsión.


Hacemos también un llamado a las autoridades para aclarar los hechos de los sacerdotes y laicos que han sido víctimas de la violencia: de la muerte del padre Habacuc Hernández Benítez y los dos jóvenes preseminaristas que le acompañaban; del atentado al padre José Damián Hernández Veloz y la muerte de su chofer; de la muerte del padre Joel Román Salazar despeñado en su vehículo con premeditación, alevosía y ventaja; y recientemente el asesinato del padre Ascensión Acuña Osorio de la parroquia de San Miguel Totolapan (22 de septiembre 2014).
Hoy nos lastima la forma que van tomando las cosas, en un afán, de hacer oír sus voces y que sean escuchados por quienes prometieron servir al país, con honestidad, cariño y verdadera entrega por los más desprotegidos.
Nos solidarizamos con las comunidades de nuestra Diócesis de Ciudad Altamirano para exigir a las autoridades civiles que hagan el esfuerzo necesario para vivir en paz y con respeto a la vida. Queremos invitar a nuestro pueblo a unirse, a ser Iglesia comunión y ser solidarios unos con otros. ¡Exigimos la atención del Gobierno a esta otra realidad del Estado de Guerrero!


Hermanos de la comunidad de Lindavista:


No pierdan de vista lo que los hace personas valiosas y que se expresa en los valores que vi cuando estuve en medio de ustedes como son la alegría, la fraternidad, el amor, el respeto a la vida, la libertad y el trabajo.
No pierdan la esperanza, Dios está con nosotros.


Que la Santísima Virgen María de Guadalupe, patrona de Lindavista,
acompañe nuestro caminar.

Mi oración por ustedes.


Padre Fidencio Avellaneda Reynoso
Coordinador Diocesano de Pastoral de la Comunicación
Diócesis de Ciudad Altamirano

Cd. Altamirano, Gro., Noviembre de 2014.

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