Iglesia

Seminario de Comunicación para obispos de América Central y El Caribe

Nueva mentalidad para la comunicación de hoy y mañana

Espiritualidad de comunión, elementos de gestión y aprendizajes en manejo de crisis fueron algunos de los temas abordados en segundo día de Seminario Taller para obispos centroamericanos y caribeños.

El segundo día del Seminario de Comunicación para obispos de América Central y El Caribe se inició con la eucaristía presidida por monseñor Claudio María Celli, presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.

En su homilía, monseñor Celli destacó que el ser llamados para estar con Jesucristo es la fuente de la comunicación eclesial. “El Señor no enseña doctrinas para que las repitamos, sino que nos enseña a comprender su estilo de vida”, agregó, valorando lo providencial que resulta para la Iglesia la palabra del papa Francisco al recordarnos nuestra misión entre los pobres.

“Hemos reducido nuestra misión a lo racional, en circunstancias de que entre la gente sencilla el misterio entra por el corazón”, añadió monseñor Celli, puntualizando que sin sencillez de actitud nuestra misión esta condenada al fracaso.

“La música que tenemos en el corazón no nos la pueden robar. Cuando esa música lleva a Dios los corazones se abren”, dijo el presidente del PCCS, invitando a “redescubrir el misterio de amor que tenemos en nuestras manos y ser capaces de comunicarlo al hombre y la mujer de hoy”.

El necesario cambio de mentalidad

Los trabajos del segundo día abrieron con una charla del profesor Galo Pozo acerca de la Gestión de la comunicación. A través de su exposición, en continuidad con su charla del primer día, detalló los pasos en la formación de los hábitos: primero el deseo ferviente, la aspiración; luego la decisión, el compromiso; enseguida la acción deliberada y consciente; y finalmente la corrección, la mejora.

Recordó el profesor Pozo, de nacionalidad ecuatoriana, que los seres humanos vivimos de estímulos que generan en nosotros la posibilidad de dar una respuesta. No se trata de una simple reacción, que no supone pensar; la respuesta es un proceso reflexivo. Por ello requiere hacer una pausa, en la que tenemos la libertad para elegir la respuesta más adecuada.

Un cambio de mentalidad, agregó el charlista, nos lleva a mirar los problemas como oportunidades, las dificultades como opciones, las preocupaciones como ocupaciones, lo negativo como positivo, la inactividad como actividad, la no solución como solución.

Como recomendaciones para avanzar en esta dinámica de encuentro (entendida como la decisión de iniciar, incrementar y mantener una relación) el profesor Pozo sugirió: ceder el paso, no retomar el pasado, pensamientos positivos, no caer en círculos viciosos, tomar decisiones y enfocar hacia el futuro.

Preparar la comunicación para los tiempos que vienen

Después de un intervalo teatral a cargo del profesor Alberto Ivern, correspondió la presentación de monseñor Claudio María Celli, presidente del PCCS.

Monseñor Celli pasó revista a diversas cifras sobre la realidad comunicativa que nos toca vivir. Según datos de 2012, el 56 % de la población corresponde a los llamados “nativos digitales”, y en los países desarrollados esta proporción se eleva al 86%. En América Latina existen 156 millones de católicos conectados a Internet. Para el presidente del PCCS, estos datos son relevantes en la dinámica pastoral. “Nuestro problema no es cómo nos aproximamos a la realidad de hoy, sino cómo nos preparamos para los próximos años, cómo acompañamos este camino y nos preparamos pastoralmente”.

Tras revisar las tendencias en el consumo de medios por parte de las nuevas generaciones, monseñor Celli planteó que esta realidad plantea diversas preguntas a la Iglesia. Explicó el discernimiento que se hizo en el Vaticano en torno a la apertura de una cuenta en Twitter decidida por el papa Benedicto XVI. También explicó que son válidas las preguntas que se hacen, en distintas Iglesias particulares, acerca de las publicaciones católicas impresas y sus perspectivas.

Citando documentos del Magisterio, monseñor Celli afirmó que en el desafío de “descubrir, con audacia y prudencia, las formas mas adecuadas y eficaces de comunicar el mensaje evangélico a los hombres de nuestro tiempo” (Paulo VI, . Evangelli nuntiandi), pareciera que “hemos sido más prudentes que audaces”.

A partir de diversas citas magisteriales, el presidente del PCCS subrayó que la dimensión primordial de la comunicación evangelizadora es el testimonio. Y recordando el evangelio del día (Mc 6, 7-13), recordó que “cuando Jesús envía a sus discípulos no les da un paquete doctrinal, sino que les dice cómo vivir.

“Espiritualidad de comunión y conversión pastoral”, fue el tema que expuso a continuación monseñor Emilio Aranguren, obispo de Holguín (Cuba), a partir de los conceptos antes trabajados acerca de la cultura del encuentro.

Monseñor Aranguren valoró el servicio a la comunión que constituye la misión más propia del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), destacando que desde sus inicios la Iglesia ha salido a la misión a partir de una experiencia de comunión.

Añadió que una espiritualidad compartida y de comunión será fundamental para lograr esa verdadera travesía, el cambio, el camino, que implica la conversión pastoral, “sin que ninguna oveja se quede atrás”.

El obispo de Holguín repasó algunos párrafos de la exhortación apostólica “Novo millennio ineunte”, del beato Juan Pablo II, y se detuvo en los diversos aspectos que integran la espiritualidad de comunión. Y luego, citando párrafos del discurso del papa Francisco a los participantes en el encuentro de coordinación del CELAM, en julio de 2013 en Río de Janeiro, invitó a los obispos a compartir sobre los retos que cada uno debe asumir en su camino de conversión pastoral. Sobre esos desafíos los obispos profundizaron dialogando en grupos de comunión.

La comunicación y el Reino de Dios

Por la tarde, los obispos participaron en una segunda sesión del laboratorio “Concebir, construir y transformar la realidad desde la comunicación”, facilitado por el profesor Alberto Ivern, de nacionalidad argentina.

En esta charla, el profesor Ivern recordó que la comunicación supone reciprocidad. Si presuponemos que la creencias son mandatos biológicos, entonces cambiar de creencias significará poder concebir aquello que deseamos: “No es fácil ni sencillo, pero es posible. Concebir no es solo pensar, también es sentir. Concebir es registrar las oportunidades que antes estaban pero no veíamos”.

Recordando modelos éticos y de amor para la humanidad como madre Teresa de Calcuta y el papa Francisco, el charlista recordó que la Iglesia también puede “ser” noticia. De este modo estamos siendo co-artífices de la construcción del Reino de Dios: “La comunicación es una manera de ayudar a la humanidad a concebir que es posible el reino de Dios, ya desde ahora”.

Posteriormente, monseñor Rómulo Emiliani, obispo auxiliar de San Pedro Sula, Honduras, y presidente de la Comisión de Medios del episcopado hondureño, expuso la experiencia de comunicación en Centroamérica. Valoró los progresivos pasos de comunión que han venido dando loas conferencias episcopales de América Central en materia de comunicación, al servicio de las Iglesias particulares y de los medios de comunicación.

Comunicación en situación de crisis

Más adelante, el periodista chileno Jaime Coiro, portavoz de la Conferencia Episcopal de su país, expuso sobre Comunicación en situación de crisis. A partir de aprendizajes de dolorosos episodios vividos en la Iglesia chilena, planteó que el abordaje de las situaciones críticas pone a la Iglesia frente al espejo de su misión.

Tras poner de relevancia la necesidad de abordar las crisis a partir de una profunda vivencia espiritual, explicó los alcances de la crisis en una institución y cómo ella amenaza los objetivos, altera la relación con sus públicos, y requiere de una intervención extraordinaria de la autoridad, en un escenario con niveles de estrés inusitados y con tiempos limitados.

El profesor Coiro profundizó en las distintas expresiones que el sello de la espiritualidad de comunión imprime en el manejo de la crisis, desde la cultura preventiva de crisis en la gestión ordinaria de la institución, hasta el abordaje de las situaciones de emergencia, pasando por la existencia de un comité de crisis, la construcción de relatos en un contexto de plena verdad, confianza y transparencia, el discernimiento de las decisiones, contenidos, estilos y géneros de la comunicación pública en situación de crisis, así como de las vocerías más pertinentes.

“Es aquí, en medio de la crisis, cuando se pone en juego la coherencia de la Iglesia con su identidad y misión. No basta con unos prestigiosos consultores para manejar una crisis en la Iglesia, llamada especialmente en estos casos a mostrarse discípula del perfecto comunicador, experta en humanidad, diáfana y transparente, cercana y misericordiosa”, sostuvo el portavoz episcopal en Chile.

La segunda jornada del seminario taller para obispos concluyó con una exposición de Gustavo Andújar, de SIGNIS Cuba, quien expuso el caminar realizado por la Asociación Católica de Comunicadores en su historia, en particular en Cuba. Destacó la relevancia que han tenido OCIC y actualmente SIGNIS en la promoción de valores humanos en el cine y otros medios de comunicación, así como la valiosa instancia de diálogo que esta institución ha promovido en Cuba junto al mundo intelectual y artístico de este país.

Por J. Coiro

Fuente: PCCS – CELAM

CRÓNICA PERIODÍSTICA SEGUNDO DÍA

6 de febrero 2014

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