Iglesia

El demonio, ¿realidad o mito?

  • “No temas, fortalece tu fe”, es el tema del triduo de conferencias que ofrece la Comisión arquidiocesana para la Doctrina de la Fe.

Con la finalidad de ayudar a los fieles a fortalecer su fe y brindarles los conocimientos de la Doctrina de la Iglesia para que puedan enfrentar al mal sin temores, el P. Rogelio Alcántara, director de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Arquidiócesis de México, desarrolla un triduo de conferencias educadoras para aclarar todo tipo de dudas sobre la existencia y el actuar del demonio y“el más allá”.

La primera conferencia se realizó el pasado 30 de octubre con el tema “El demonio, ¿realidad o mito?”. El semanario Desde la fe comparte algunas de las explicaciones que dio el P. Alcántara a partir de las preguntas que se le formularon.

–¿Hablar del demonio va contra el anuncio de la Buena Nueva de Cristo?

–El anuncio del Evangelio es la Buena Nueva de la salvación. Cristo predica la filiación divina y la liberación del pecado y de la muerte, y lo confirma con sus milagros y exorcismos. Por tanto, la predicación sobre el demonio y la práctica de exorcismo que Jesús realizó no se contrapone con el anuncio de la Buena Nueva.

–¿Hay quienes afirman que el demonio es un tema periférico del que puede prescindir la fe cristiana?

–Afirmar esto no es correcto. Más exacto sería decir que no es el tema central; pero una verdad, aun no siendo central, puede ser esencial, porque sin el demonio no se entiende el pecado del hombre nilaprofundidad la Redención de Cristo y la necesidad que tiene el hombre de la gracia, incluso para cumplir con sus deberes naturales “como Dios manda”.Nadie puede negar que Cristo haya hablado del demonio y no podemos dudar absolutamente de aquello que Cristo presenta como verdadero. En el Nuevo Testamento se menciona 511 veces.

–¿Se puede entender lacondición actual del hombre sin la existencia del demonio?

–Actualmente la naturaleza humana se encuentra sometida a la ignorancia, al sufrimiento, al imperio de la muerte e inclinada al pecado desde su nacimiento, y esta inclinación no puede venir de Dios, porque de Él sólo pueden salir “cosas” santas, inclinadas al bien, a la belleza y a la bondad.

–¿Por qué entonces el hombre está sometido a tanto mal moral?

–El mal en el mundo es un misterio, pero sabemos que por el pecado de los primeros padres, el diablo adquirió un cierto dominio sobre el hombre, aunque éste permanezca libre. El pecado original entraña “la servidumbre bajo el poder del que poseía el imperio de la muerte, es decir, del diablo” (Cc. de Trento: DS 1511, Cf. Hb 2,14). Los caminos de la Providencia Divina nos son con frecuencia desconocidos. Pero podemos afirmar que no hay un rasgo del mensaje cristiano que no sea en parte una respuesta a la cuestión del mal y que “todo coopera al bien de los que aman a Dios” (Rm 8, 28).

–Si Dios no ha puesto en nosotros la inclinación al mal, ¿cómo nos ha venido?

–Por la Revelación sabemos que nuestra naturaleza está herida por un pecado al que llamamos original, que hemos recibido por herencia, por pertenecer a la raza humana, a la familia de Adán, un pecado que cometieron los primeros hombres y que nos ha afectado.

Actuar del demonio

–¿Qué busca el demonio?

-Hacerle la guerra a Dios y a su Reino, actúa por odio a Dios y envidia a los hombres, quiere arruinar el plan salvífico de Dios a toda costa, ypor envidia no quiere que los hombres sean felices gozando de la vida divina.

–¿Cómo es su modo de actuar?

–En primer lugar, pasa desapercibido. Pero tiene dos modos de actuar, uno extraordinario, a través de la infestación (molestia que el diablo despliega en la naturaleza inanimada –o animal– para dañar con ella al hombre. Es local cuando afecta a lugares o casas (se manifiesta con ruidos, movimientos de objetos, etc.); y de la posesión u obsesión (infiltración de un demonio en el cuerpo de una persona). Hay que dejar claro que se trata de posesión del cuerpo; en el alma no puede entrar, (porque allí está la conciencia en donde Dios se manifiesta).El modo ordinario de actuar del demonio es través de la tentación individual y social. Poniendoen juego toda su astucia fomentala pereza, siembra en nosotros el rencor, la envidia y la venganza, nos lleva a la avaricia y al amor desordenado de lo terreno, provoca de todas maneras nuestra sensualidad, promueve nuestra soberbia, pone a nuestro alcance el deleite del paladar, para que nos hagamos golosos yle encanta que estemos enojados y perdamos la paz.

–¿Cómo vencerlas tentaciones del demonio?

–Con vigilancia, decisión, oración y con el cumplimiento del deber…

La próxima conferencia del P. Rogelio Alcántara tendrá como tema: “Prácticas que abren las puertas al demonio”, y se realizará el próximo 14 de noviembre en el Auditorio de Curia, en Durango 90 Colonia Roma. Costo de recuperación: $200.

Fuente: Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México Siame.mx

Share: