CCM

Con todo contra las Mujeres

“A Jesús se acercaban las mujeres. Unas para ser curadas, como María Magdalena (Lc 8,2); otras con diversas dificultades, como viudas indefensas, esposas repudiadas, mujeres de mala reputación, e incluso prostitutas. Mas Jesús las recibía y atendía a todas… Él no miraba a la mujer como fuente de tentación ni de posible contaminación como los judíos de su tiempo, sino que se acercaba a ellas sin recelo y las trataba abiertamente, sin dejarse condicionar por prejuicio alguno. Con una sensibilidad nada habitual en esa Sociedad judía, Jesús tenía la costumbre de hablar explícitamente de las mujeres haciéndolas visibles y poniendo de relieve su actuación… Y, por su parte, las mujeres veían en Jesús una alternativa de vida digna, logrando una plenitud en su feminidad, que la mujer siempre había buscado, y que sólo encontraba cuando se acercaba al Maestro”… Esto lo afirma el Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Guadalajara y Encargado de la Pastoral Familiar, Monseñor José Francisco González González, en su Libro “¿A dónde conduce la ideología de género?”, en el que trata de desentrañar el más grave prejuicio e injusticia contra la mujer, a través de una ideología que pretende quitarle su esencia y sus valores. Negar la verdad histórica de cómo Jesús trató a las mujeres y le dio un sentido nuevo a su existencia, es lo que ha hecho surgir prejuicios en contra del cristianismo, al que algunos consideran enemigo de la mujer, como ésos que sustentan las nuevas ideologías de género que han surgido en estos últimos tiempos. Todo se inició… Dos pensadores, Karl Heinrich Marx y Federico Engels, contribuyeron a la gestación de esta ideología: “Según ellos, la Sociedad será totalmente reconstruida, y de ahí emergerá una Sociedad sin clases, libre de conflictos, que asegurará la paz y la prosperidad utópicas para todos”. Fue Engels quien sentó las bases de la unión entre el marxismo y el feminismo en su Libro “El origen de la familia, la propiedad y el Estado”. En este libro, el pensador alemán aseguraba que la Historia era una constante lucha de clases; la primera de ellas, representada por el antagonismo entre el hombre y la mujer unidos en matrimonio, donde el hombre violenta a la mujer y hace germinar todos los demás antagonismos sociales. Por otra parte, los ideólogos marxistas defendían, asimismo, que este sistema de clases habría de desaparecer cuando se eliminara la propiedad privada, se facilitara el divorcio, se forzara la entrada de la mujer en el mundo laboral, se colocase a los hijos en institutos ajenos al hogar, y se eliminaran las creencias religiosas. Basada en estas premisas, la feminista Shulamith Firestone afirmó que, para destruir la diferencia de clases, debía eliminarse la diferencia de sexos: “Que la mujer se apoderara del control de su cuerpo y se acabara con la distinción sexual, pues las diferencias genitales ya no tendrán importancia cultural en el futuro. De aquí nació todo”. Alcances y peligros En general, lo que la ideología de género pretende (también se le suele llamar “perspectiva de género” o “equidad de género”) es reestructurar los conceptos de hombre y mujer, su vocación en la Familia y en la Sociedad, así como la relación natural entre ambos, afirma el Obispo Francisco: “De este modo, hay varios conceptos que bajo tales puntos de vista se ven obviamente afectados, como son la sexualidad, el matrimonio, la vida y la estructura familiar”. . En realidad, el término “género”. Es solamente otra manera de llamar al “sexo” biológico; sin embargo, asumido como ideología, constituye una “nueva perspectiva” que se refiere al género no como la diferencia sexual por nacimiento y por naturaleza, sino a los roles socialmente construidos, y donde posteriormente se insertan todas las “orientaciones sexuales” que existan, como lo han defendido los propulsores de esta ideología desde la IV Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer, realizada en septiembre de 2005 en Beijing (China). Basados en la idea de la “deconstrucción” se han cambiado o pretenden cambiarse algunos elementos clave. Por ejemplo: La deconstrucción del lenguaje Como parte de la estrategia para implantar esta perspectiva de género, la semántica ocupa un lugar importante. Ahí se incluyen desde términos socialmente aceptados hasta otros ambiguos y manipulados: “La deconstrucción del lenguaje no se da únicamente en el campo semántico, sino que ha sido trasladada incluso al campo del Derecho, tratando de institucionalizarla socialmente, dando a las palabras un nuevo significante con un nuevo significado”. He aquí algunos casos: Igualdad sexual: Transferencia del poder político a las mujeres. Salud reproductiva, cuyo objetivo es “que no se reproduzcan”, principalmente los pobres, porque sufren mucho. (Es importante destacar que el término “reproducción” es propio de los animales, pues en los humanos es “procreación”). Interrupción del embarazo: Se utiliza para referirse a la legalización del aborto. Tolerancia: Restricción para oponerse a las perversiones ideológicas de género, y derecho de quienes las sostienen, para imponer sus postulados. Diversidad sexual: Afirmación y aceptación de la existencia de distintas formas de sexualidad: homosexualidad, lesbianismo, bisexualidad, transexualidad, travestismo, etc. Deconstrucción de la mujer Por otra parte, los impulsores de esta ideología pretenden implantar la idea de que las diferencias entre el varón y la mujer no son de naturaleza, sino el producto de una construcción cultural, dada por un lugar y una época determinados: “Pero, al dar una mirada a la peculiar agenda feminista, resalta el hecho de que el objetivo no es mejorar la situación de la mujer, sino separar a la mujer del hombre y destruir la identificación de sus intereses con los de sus familias. “En este punto es importante señalar -afirma el Prelado- que la diferencia entre hombres y mujeres no es mala y no significa que los recursos personales de la feminidad sean menores que los recursos de la masculinidad, sino que son distintos y complementarios”. Las “feministas de género” afirman, sin embargo, que estas diferencias sólo fuerzan a la mujer a ser dependiente del hombre, y por ello la libertad para ella consistirá en liberarse de los roles de género que se han construido históricamente; entre ellos, la maternidad. Ante esto, el Papa Benedicto XVI exhortaba recientemente a un grupo de Obispos africanos: “Seguid defendiendo la dignidad de las mujeres en el marco de los derechos humanos y protegiendo vuestros pueblos contra los intentos de introducir una mentalidad antinatalista, disfrazada de progreso cultural”. Con todo, la Psicóloga Betty Friedan, en su Libro “La Mística Femenina”, sostiene que las mujeres han sido engañadas y se les ha lavado el cerebro para que consideren el papel de su sexo, de esposas y madres, como su única meta deseable: “Fue a partir de este libro cuando el término de ‘ama de casa’ se convirtió en algo despectivo con respecto a las mujeres que dedican su tiempo a los deberes de ser esposa y madre”, advierte el Obispo Auxiliar. Por tanto, señalan las defensoras del “género”, desde muy temprana edad, las niñas deben ser mentalizadas hacia áreas “no tradicionales”, y no se les debe exponer como imagen ideal el llegar a ser esposas y madres, sino instarlas a que tengan una vida profesional, como ser cantantes, modelos o cualquier otro rol, donde puedan gozar del placer sexual, pero sin el compromiso de concebir. Deconstrucción de la familia La familia, en los tiempos modernos, ha sufrido, quizás como ninguna otra institución, las embestidas y las transformaciones más profundas y rápidas de esta mentalidad: “Una de las razones que aducen las feministas para rechazar la institución familiar, es que la Sociedad crea y apoya, a través de ella, un sistema discriminatorio de clases, debido a la diferencia del rol sexual. “Esa es una propuesta de no-vida, pues tal ideología sostiene y propaga que la destrucción de la familia biológica permitirá que surjan mujeres y hombres nuevos, que consideren que la familia y el trabajo del hogar constituyen una carga que afecta negativamente los proyectos profesionales de la mujer, cuando, en realidad, la familia ha sido y es el elemento natural y fundamental de la Sociedad, y tiene derecho a la protección de la misma y del Estado. Sin embargo, los artífices de esa nueva perspectiva colocan al margen estas premisas y, por el contrario, apuntan tercamente a la necesidad de ‘deconstruir’ la familia, el matrimonio, la maternidad y la feminidad, para que, según eso, el mundo pueda ser mas igualitario y libre”. Deconstrucción de la religión Es lógico que la visión de género sea incompatible con la cosmovisión cristiana, cuando quienes la sustentan consideran que precisamente la religión, y en concreto, la Iglesia Católica, son las principales enemigas de las mujeres: “Así por ejemplo, los movimientos de homosexuales, cuyo carácter es netamente político, combaten con todos su medios a cualquier religión que predique con claridad la verdad sobre la sexualidad humana, Es por eso, considera J. Scala, que la Iglesia Católica es tan odiada y ferozmente combatida por ellos”. Los “profetas” de esta ideología han postulado reestructurar la imagen y concepto de Dios como Sophia; esto es, la sabiduría femenina; rechazan la Biblia, pues, dicen, sólo son formulaciones históricas: “Ante esto, es importante señalar que el Papa, en su Exhortación Apostólica Post-sinodal Verbum Domini, invita a que nunca se pierda de vista que la Palabra de Dios está en el origen del matrimonio (Gn 2,24), y que Jesús mismo ha querido incluir el matrimonio entre las instituciones de su Reino”. Un decidido discurso contra la religión es la defensa del “Estado laico”, con lo que pretenden maniatar y quitar toda posibilidad de que los representantes de la religión puedan hablar de temas humanos como la vida, la sexualidad, la familia y la educación: “Al marginar a la religión, la perspectiva de género no tiene ya qué mostrar argumentos de verdad, sino sólo impulsar e imponer su agenda prevista”. “No se puede creer cómo pueda llevarse a efecto una reeducación tan efectiva en la mayor parte de los países del mundo, sin pretender que haya alguien que la esté impulsando con estrategias, recursos económicos y humanos”. Estos son algunos de esos grupos: Nivel Internacional La IPPF (Federación Internacional de Planificación Familiar, por sus siglas en inglés). También se le ha llamado la “multinacional de la muerte”. Todos sus planes y objetivos tienne un solo fin: hacer disminuir las tasas de natalidad, principalmente de los países pobres y de las también llamadas economías emergentes, condicionando ayudas económicas a países pobres a cambio de que se sometan a políticas de disminución de su población, por medio del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. La GEAR (Gender equality Architecture reform) creada por el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. El objetivo es que Gear sea una “entidad para la igualdad y el empoderamiento de las mujeres”; pretende tener como presupuesto un billón de dólares y un staff inicial de 600 personas. Busca sensibilizar a la población de cada país sobre el tema de mujer, utilizando, sobre todo, Medios de Comunicación; impulsando la agenda de la perspectiva de género y asignando recursos para que estos objetivos se lleven a cabo. Nivel nacional y local La IPPF ha establecido filiales en diferentes países; en México, por medio de Mexfam, que está presente en 27 Estados de la República, y recibe recursos para divulgar contenidos “educativos” a través de la literatura, el cine, videos, etc., induciendo a los niños y adolescentes a la práctica de la masturbación, relaciones sexuales libres y promoviendo el aborto como medida de control natal. También por medio del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), el cual tiene como meta incorporar la perspectiva de género en cada Programa de Gobierno. En nuestro país también existe el Centro de Orientación para Adolescentes A.C., (CORA), que recibe apoyos económicos de organizaciones norteamericanas para llevar adelante sus planes de hablar a los jóvenes de 11 a 22 años acerca del uso de anticonceptivos. Otros grupos son: Gire (Grupo de Información en reproducción elegida); Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, A.C.; Católicas por el Derecho de Decidir, A.C.; Centro Rosario Castellanos (dirigido a mujeres indígenas); Milenio Feminista; Alaide Foppa; Mujeres por un Mundo Mejor; Patlatonalli; Academia Jalisciense de Derechos Humanos; Comisión Internacional de los Derechos Gays; Coesida; Centros de Estudios de Género de la UDG; Homo Sapiens, A.C., entre otros.

Share: