CCM

RECONCILIACION PARA UNA TRANSICION SOCIAL DE OAXACA

Este tiempo de relativa serenidad y de expectativas que vive nuestra sociedad debemos aprovecharlo para reflexionar, aprender de la historia y de nuestra experiencia en vistas a disponernos todos a afrontar responsablemente las necesidades fundamentales y los graves problemas de Oaxaca. Los males internos son los que más dañan a las personas y a los pueblos; en el cuerpo, las enfermedades internas van carcomiendo y deteriorando células y órganos y, si no se atienden a tiempo, llevan a la muerte; así pasa con la sociedad. La decadencia del imperio romano, entre otros, fue causada principalmente desde dentro: la relajación de costumbres, el libertinaje moral, la convivencia con vicios graves; esto fue deteriorando la alta capacidad de sacrificio y de valentía, la mística y fidelidad de servicio al imperio, la disciplina y el orden; así, como cáncer maligno, se sembró y se cultivó la ruina y la desaparición del famoso imperio romano. Así ha pasado también con pueblos y personas a través de los siglos. Hoy no es difícil identificar a pueblos del primer mundo, desarrollados económica y materialmente, pero ya con señales patentes de deterioro interior por la relajación moral (verdad, honestidad, costumbres) y pérdida de valores fundamentales; el decaimiento de la calidad humana ya es palpable. México y Oaxaca no están ajenos a estos síntomas; este relajamiento y pérdida de valores pronto lleva a no pocos a la irresponsabilidad, a la corrupción y a querer conseguir lo que se quiere por medios ilícitos o por la fuerza. De allí el grave deterioro social irreversible si la sociedad entera no pone un alto. En toda experiencia contraria y hasta dolorosa, el ser humano tiene la oportunidad de reflexionar más allá de lo sucedido y sacar una enseñanza; cuánto ha avanzado la medicina ante el flagelo de enfermedades graves y de epidemias, cuántos han aprendido a prevenir incendios y huracanes; aprendamos de nuestros errores. Todo hombre y toda mujer comete errores, ninguna persona y ninguna sociedad está blindada contra ellos, pero el giro cualitativo se da cuando las personas son capaces de reconocer sus errores y toman la decisión valiente de enderezar el rumbo. ¿Seremos capaces de esto en Oaxaca?. La reconciliación social y el desarrollo integral de un pueblo pasan necesariamente por el reconocimiento de los errores tanto de sus dirigentes y líderes como de la misma sociedad. Los frutos y avances cualitativos de la sociedad no llegan por sí solos, alguien los tiene que sembrar y cultivar, alguien los tiene que proteger y defender; nadie mejor que la sociedad. En esta etapa habrá que evitar a toda costa dos extremos perniciosos: por un lado, el excesivo cultivo de la persona y de sus derechos sin referencia al bien común de la sociedad que llevaría a egoísmos, a individualismos y a protagonismos salvajes; por otro lado, las exigencias y posturas enfermizas de impulsar una “sociedad libre” pero sin orden ni leyes que llevaría al libertinaje y a la anarquía. Es tiempo de reflexionar y de proponer la medicina adecuada a nuestra sociedad. Oaxaca sí cuenta con personas capaces para diseñar e impulsar en paz una profunda y auténtica transición no solo política sino sobre todo social. Con mi saludo y bendición para todos.

Share:

Leave a reply