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Neopersecución de Sacerdotes en México II parte

Neopersecución de Sacerdotes en México Por * Gustavo Antonio Rangel ( SEGUNDA PARTE Y ÚLTIMA ) * Preocupante las formas de grupos que reavivan Neopersecución contra Sacerdotes y derivan con mayor frecuencia en falsas acusaciones, amenazas, agresiones, violación a sus derechos inalienables y asesinatos. El “Modus vivendi” para el ministerio sacerdotal mexicano, se presenta hoy, bajo un ambiente hostil, lleno de críticas acerbas, que se valen de “querellas ya superadas” y argumentos bien estudiados para intimidar, perseguir o coartar la libertad de presbíteros; y tener así un pretexto para la profanación de los templos sagrados. A este estado se le conoce como NEOPERSECUCIÓN DE SACERDOTES, y se caracteriza porque se basa en un relativismo radical, que ha llevado a los clérigos a vivir una tensa calma, por la falta de respeto -de ordinario- a su investidura, y porque existe una campaña de odio permanente contra la fe católica. Esto es obra, así, sin más -ambages-, por la continua expansiva de grupos “progresistas”, que se empeñan en el descrédito del sacerdote o religioso (a). También, por la nefanda propaganda que se promueve en algún foro universitario, medio escrito o electrónico: Prensa, Radio y T.V. Incluye, también, a Internet con sus “redes sociales de odio”. De igual forma se considera la intervención de algunos informáticos que a través de la Web, violan la privacidad – base de datos- de equipos de cómputo de presbíteros, y extraen información para burlarse, insultar, ofender y difamar a representante de iglesia mexicana. De ahí nacen las grandes patrañas que pueden inculpar o perseguir a sacerdotes -para formar opinión pública negativa-; la peor de todas es, sin duda, la pederastia y pornografía infantil. Ha sido la campaña más desvergonzada y atrevida porque argumenta que la Jerarquía Católica lo aprueba; lo cual es una mentira que debemos explicar puntualmente a la sociedad. De esto saben mucho los mexicanos y por mencionar un caso, tenemos el que se refiere al Arzobispo Primado de México, Emmo. Sr. Norberto Rivera Carrera, quién desde 1994, sufre Neopersecución, ya que se pretende vincular con presuntos actos de encubrimiento de pederastia del sacerdote Nicolás Aguilar, y de cuyos actos, el Cardenal Rivera Carrera fue totalmente ajeno. Así lo reportó la Arquidiócesis de México -Marzo de 2009-, cuando, la Suprema Corte de Justicia del Estado de California, en los Estados Unidos, a través de una resolución, declaró improcedente la demanda contra el sucesor de Fray Juan de Zumárraga. No obstante, para los líderes de la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales de Sacerdotes (SNAP por sus siglas en inglés), a decir de ellos, “han perdido una batalla, pero no la guerra”; por lo tanto, han señalado que continuaran con una nueva querella en contra del Primado de México. Por si eso ni fuese suficiente, tenemos el caso recién de NEOPERSECUCIÓN contra el Padre Rafael Muñiz López, de la Diócesis de Xalapa, estado de Veracruz; quién fue aprehendido injustamente el viernes 17 de Abril de 2009, y luego de una serie de irregularidades, ha sido formalmente encarcelado en el Distrito Federal – 17 de Junio -, por los presuntos delitos: delincuencia organizada y pornografía infantil calificada. Es un hecho lamentable que ha causado indignación e impotencia para la Diócesis de Xalapa, y a través de comunicado, ha expresando su enérgica protesta, lamentando cómo se ha llevado el proceso judicial -que está orientado al descrédito del sacerdote-, por parte de la PGJDF. Sin embargo, aún se tiene la esperanza que la defensa actuará conforme a derecho de la situación jurídica del Pbro. Muñiz López. Otra de las ofensivas bajo criterios antirreligiosos y totalmente anacrónicos, para inculpar a dignatario de la iglesia y distraer la atención de los mexicanos, es el que se refiere al Excmo. Sr. Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, Arzobispo de Guadalajara, quién ha enfrentado Neopersecución desde que asumió el arzobispado en 1994; él mismo narra en entrevista – Mayo de 2009-, que ha recibido intimidación: “a veces abierta y otras solapada”, que se traduce en amenazas de secuestro y muerte, por parte de quienes participaron en el crimen de su antecesor”, confirmó. El Cardenal Juan Sandoval señaló, también, que “su labor como sucesor y pidiendo que se haga justicia no ha sido fácil”. Y cuenta “haber sufrido un intento de envenenamiento hace más de diez años, cuando en una comida con funcionarios y políticos priistas en la Ciudad de México le dieron un tequila -que no era tequila-, y horas después se empezó a sentir enfermo, motivo por el cual fue hospitalizado de emergencia en el sanatorio Santa Margarita, de Jalisco, donde hubieron de extirparle gran parte de su intestino”, subrayó. No obstante, afirma que su misión no se detiene, y “sigue buscando acá y allá, exigiendo que se esclarezca la verdad en el caso Posadas Ocampo”, y agregó “no hemos de cejar en el empeño de que la verdad sea dicha, porque al Gobierno no le interesa resolverlo, no sé si porque no quieren meterse en dificultades, o si tienen compromisos políticos, o qué sé yo”, concluyó. Y tras otro caso similar de alto impacto -por la dimensión de lo grotesco-, es lo que fue publicado en una foto de portada en el diario La Prensa, sobre el P. José de Jesús Aguilar Valdés, subdirector de Radio y TV de la Arquidiócesis de México, quién sufrió tremenda golpiza que le propino un drogadicto en la iglesia donde ejercía su ministerio pastoral, en la Colonia “Campamento dos de octubre”, Delegación Iztacalco, Distrito Federal; acontecimiento reportado por Natalia Gómez Quintero del Periódico -El Universal-, en su edición del domingo 12 de Julio de 2009. Otro hecho sintomático de Neopersecución que alcanza a religiosas, es el que vive en la actualidad la Obra Apostólica de las hermanas de Nuestra Sra. de la Consolación, en el poblado de Ozumbilla -Parroquia de Santa María-, Diócesis de Teotihuacán, estado de México. Las religiosas administran -desde el año 2000- el colegio Católico que se encuentra anexo a la parroquia, y que lleva el nombre del libertador providencial Juan Pablo II; sin embargo, de 2006 a la fecha, libran una difícil batalla contra un grupo ajeno al centro educativo que busca expulsarlas de la comunidad. Y a decir de ellos, “quedarse con las riendas del plantel”, para así tener “injerencia” económica. La querella, además de ocasionar crisis y tensión, se traduce como un crimen abominable contra la libertad de enseñanza religiosa, porque ha impedido -desde noviembre de 2006- la terminación de más aulas escolares, una biblioteca y una sala de “usos múltiples”, afectando en consecuencia a una población aproximada de 180 alumnos de primaria y 60 infantes de preescolar. El Colegio Juan Pablo II, fue fundado en 1994, por iniciativa del entonces párroco Francisco Guillermo Escobar Galicia; hoy, primer Obispo de la Diócesis de Teotihuacán. Y a pesar de la problemática que vive, aún guarda la esperanza de no cerrar sus puertas para el próximo ciclo escolar 2009-2010, por la ambición de quienes les gana el ánimo de la maldad. Por otro lado, los intelectuales -en algunos casos-, participan y son responsables de “conducir” Neopersecución;, y a través de “voceros oficialistas”, que no saben perder una, han tratado de acusar a la Iglesia Católica y propiamente a los sacerdotes con pretextos baladíes. Así tenemos al escritor, Ignacio Solares, quién participó con una “colaboración especial” en el periódico EL UNIVERSAL, en su edición del domingo 22 de Marzo de 2009. Titulada “ Una Iglesia criminal ”. El intelectual Solares, cita que la Iglesia Católica, ha dado nuevas pruebas de su “capacidad criminal”, porque ésta en contra del aborto, y uso regulado del preservativo; además agrega “que no se consienta por más tiempo tener que dar cuentas a clérigos incompetentes en asuntos que no son de su incumbencia”. Hasta aquí el artículo periodístico. En este mismo tenor, se encuentra el escritor Fernando Vallejo, quién el 24 de Mayo de 2007, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) -en ocasión de su más reciente libro-, tuvo la peculiaridad de lanzar criticas acerbas contra la Iglesia Católica; calificándola de “institución criminal, manchada de sangre, mentirosa y genocida”. Vallejo señaló que “la universidad es un desastre, como México y el mundo, en buena medida por la acción de la Iglesia católica” (sic). Y agregó “que esta institución desde mediados del siglo XIX, se ha vuelto una -santirruna- que no tiene garras, pero sigue recaudando enormes sumas de dinero en sus templos”. También dijo a manera de ¿broma?: “el que mate un Papa no es un hombre violento, sino justiciero”, concluyó. Relacionado con esto, y más “diplomático”, se une el escritor Carlos Monsivaís, quién ante un grupo respetable de la masonería, en el marco del cuarto Seminario Latinoamericano de laicismo -6 de Octubre de 2007-, dijo que son “necias, torpes y repetitivas las exigencias de la Iglesia Católica al gobierno de México de otorgarles mayor Libertad Religiosa”. Asimismo, calificó de que “no es momento de modificar la Carta Magna y deben el Vaticano y jerarcas resignarse a que en México el estado seguirá siendo laico” …y agregó…“no van a pasar, no tienen la menor posibilidad, no van a retroceder a la sociedad”, concluyó. Dejando aparte los fariseísmos de intelectuales, tenemos que algunos políticos no se quedan atrás y se muestran profesionales de la Neopersecución; al lanzar consignas directas y realizar irrupciones en los templos sagrados, como es el caso de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. Los actos de agravio contra el Altar principal del máximo recinto sagrado de los mexicanos, y propiamente a la investidura del Sr. Cardenal Emmo. Sr. Norberto Rivera Carrera, fueron perpetrados el 13 de mayo de 2001, 21 de julio de 2002, 20 de agosto y 5 de Noviembre de 2006. Destaca el acto de violencia del 7 de octubre de 2007, por la irrupción al templo y el ataque a la camioneta del cardenal, donde viajaba, también su señora Madre Doña Soledad Carrera, y algunas religiosas. Además, del cierre temporal de seis días de la Catedral de mayor trascendía cultural en América, a partir del 18 de noviembre de 2007, por falta de garantías a la libertad de culto e integridad de los fieles. Por estos lamentables acontecimientos, la Arquidiócesis de México, en un comunicado y a través de su portavoz, P. Hugo Valdemar Romero, dieron a conocer un reporte emitido por el gobierno del Distrito Federal, en el cual señalan a un grupo de simpatizantes del Partido de la Revolución Democrática (PRD), y al de Resistencia Civil Pacifica, como responsables de agravio y actos de violencia a Catedral Metropolitana. Otro caso recién, de profanación de templo sagrado, sucedió en la Iglesia del Perpetuo Socorro, de la Diócesis de Apatzingán, estado de Michoacán, -sábado 1 de agosto de 2009-, cuando fuerzas de seguridad de la policía federal, irrumpieron el recinto y la celebración de la Santa Misa, bajo la consigna de atrapar a cabecillas del crimen organizado. Situación que provocó una enérgica protesta por parte de Mons. Miguel Patiño Velázquez, Obispo de Apatzingán, al señalar que se pone en riesgo “la sensibilidad religiosa de este pueblo que en su fe, en su culto y sobre todo en la celebración de la Santa Misa, en sus templos, encuentran un tiempo y un espacio de seguridad, esperanza y paz”, aseveró. Hasta aquí, tendríamos que reproducir todas las acciones de Neopersecución contra sacerdotes para valorar la magnitud del problema; y en la imposibilidad de tal cosa por falta de espacio, nos concretamos a decir que la mayoría de los casos que afecta directamente a sacerdote o religioso (a), no se denuncian por parte de los afectados, por temor a represalias, e incluso, muchas veces, ni siquiera llega a oídos de los Obispos. Y es que la sociedad mexicana ha sido familiarizada con los ataques contra presbíteros, y para algunos, ya no es noticia, lo cual facilita que la campaña de odio sea más incisiva, y se intensifique cada vez más con agravios, que derivan con mayor frecuencia en falsas acusaciones, amenazas, agresiones, violación a sus derechos inalienables y asesinatos. Ante esta situación, nos preguntamos: ¿ésta es la verdadera libertad religiosa que se vive en México?,…¿a quién le conviene que sigamos así?,…los presbíteros no desean la violencia. Por eso urgimos y exigimos un cambio, que proteja a representantes de la Iglesia que defienden la vida, la familia y están en contra del aborto; además, porque orientan a sus fieles aún en asuntos de orden temporal. En suma, deseamos y confiamos en que pronto se corregirán los abusos contra sacerdote o religioso de las distintas Provincias Eclesiales de la república mexicana, y por tal motivo, hoy más que nunca, con humildad, solicitamos la intercesión de María Santísima, para que Dios ayude a los presbíteros, con el fin de que puedan vivir con alegría su ministerio, para bien de todos los fieles mexicanos … ¡ Así sea !. gustavo.gusrangel@gmail.com / vitamevero@yahoo.com.mx * Gustavo Antonio Rangel Integrante de la Red de Comunicadores, Diócesis de Teotihuacán Parroquia de Sta. María. Ozumbilla

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