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¿Medidas insuficientes?

El sector productivo del país, que es el sector que siempre ha sostenido a México, y que en muchos de sus ramos quedó seriamente lastimado, primero por la crisis económica mundial (todavía no superada), y luego por la Influenza H1N1 (tampoco remontada), espera todavía más apoyos del Gobierno Federal, que los anunciados. Confía, además, en los que ofrezcan los Gobiernos Estatales y Municipales. Aunque las empresas pensaban, por lo menos, en la condonación de un bimestre de las cuotas obrero-patronales del Seguro Social, la Secretaría federal de Hacienda anunció el 20% de descuento a esas cuotas, durante mayo y junio, así como la reducción del ISR por el pago en exceso del IETU. No se trataba, tampoco, de tomar medidas desproporcionadas y populistas, que arriesgaran el sostenimiento del país, pero las empresas confiaban en que el Gobierno se comportaría más solidario. ¿Quién va a mantener la amplia nómina gubernamental si se acaban las empresas? Cada negocio menos, es un contribuyente menos. Hay que cuidar, por lo tanto, a los que producen empleo para los mexicanos, sobre todo a los pequeños y medianos empresarios. Se anunciaron apoyos para los ramos de la hotelería, de los restaurantes y del esparcimiento, así como para la aviación, los cruceros, y el turismo en general. No faltaron las medidas de financiamiento para las pymes, las mismas aerolíneas y el sector porcícola. Pero recordemos que no sólo el turismo (sabiendo el porcentaje de divisas que atrae, por lo que se hace especialmente importante su reactivación) y los porcicultores quedaron afectados, sino otros muchos rubros, que también esperan apoyo. Indirectamente, quedaron lastimados –algunos, heridos de muerte-, muchos otros sectores con sus negocios. Sin duda que el fortalecimiento del mercado interno, a través de medidas tributarias y de gasto público eficaces, ayudará a dinamizar la economía en México, y esperamos estas medidas. A nivel estatal, el dirigente de la Coparmex (el sindicato patronal), Pablo Lemus Navarro, señaló que espera del Gobierno la condonación del Impuesto sobre Nómina (por un período) y/o la extensión de plazos de pagos de otros impuestos. Los sindicatos también pueden cooperar, al no cobrar cuotas a sus agremiados. Lo poco que asoman, a veces, y que son presentados por los Medios de Comunicación, son los excesos con los que viven. Para muchos, por ejemplo, sus fortunas no las amasaron con su esfuerzo, sino con el esfuerzo de los trabajadores. Por lo tanto, los sindicatos pueden librar a las empresas que ‘cobijan’, de las aportaciones que éstas hacen. Como dijo el Presidente Felipe Calderón, refiriéndose a la exclusión que hacen otros países de nuestros compatriotas, para solicitar su solidaridad: “No estamos pidiendo limosna”. Así, el sector productivo espera, no una limosna, sino una verdadera colaboración, que se la merece por estar soportando por tanto tiempo situaciones provocadas por la mano del hombre y situaciones que se han escapado de control, como la amenaza del virus ampliamente conocido. A nivel municipal, por ejemplo, también los negocios del Centro de la Ciudad esperan una colaboración más clara de las autoridades. Han tenido que padecer y esperar por una obra posiblemente necesaria, que luego, sin duda, los debe favorecer, pero que los está perjudicando actualmente. Habría que pensar, también, cuándo llegarán estos beneficios a las colonias ‘que no se ven’, que están situadas ‘fuera’ del centro. La Iglesia, por su parte, fortalecerá su apoyo de caridad a las instituciones y personas que reciben una ayuda en dinero o en especie. Los necesitados han aumentado, las necesidades se han multiplicado y diversificado. A estas realidades habrá que dar una respuesta. Estará más atenta a las personas que son beneficiadas, para que reciba ayuda quien lo requiere verdaderamente, como en el caso de los que proveen de empleo. De hecho, es lo que tendríamos que estar haciendo siempre.

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