CCM

Mensaje de los Obispos de la Provincia de Acapulco

MENSAJE DE LOS OBISPOS DE LA PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE ACAPULCO 1. SALUDO Los Obispos de la Provincia de Acapulco, en el inicio de un nuevo año, saludamos a todos los hombres y mujeres que peregrinan en la Arquidiócesis de Acapulco y las Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Ciudad Altamirano y Tlapa. Que Jesucristo, Vida de nuestros pueblos, nos siga acompañando en nuestros propósitos pastorales. 2. INTRODUCCIÓN Reunidos en Ciudad Altamirano obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, a la luz de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano, hemos compartido la Realidad Pastoral de nuestra Provincia Eclesiástica, a partir de las Comisiones: Pastoral Profética, Pastoral Litúrgica, Pastoral Social, Familia Juventud y Laicos, Vocaciones y Ministerios, Medios de Comunicación y sus respectivas dimensiones. En el presente trienio nos hemos señalado dos objetivos: 1. Conocer, asimilar y aplicar el Documento de Aparecida, y 2. La reestructuración de las Comisiones y Dimensiones, siguiendo el proyecto de la CEM, cuyo camino pastoral venimos realizando, antes como Región Pastoral Sur y ahora como Provincia Eclesiástica, desde hace cuarenta años. Este encuentro tuvo como objetivo: profundizar el análisis de la realidad pastoral de la provincia, para detectar y responder a los desafíos más urgentes de la Evangelización. Cada una de estas Comisiones está presidida por un Obispo, y coordinada por un delegado provincial. En los encuentros pasados y en este, hemos ido avanzando en esta reestructuración, para un trabajo más eficaz y de conjunto. 3. CUARENTA ANIVERSARIO. El próximo mes de julio se cumplen cuarenta años de nuestro caminar pastoral, que se inició con las Diócesis de Chilapa, Acapulco y Ciudad Altamirano, con sus Obispos Mons. Fidel Cortés Pérez, Mons. José Pilar Quezada Valdez y Mons. Juan Navarro Ramírez, que en paz descansen. Estas reuniones, ahora encuentros, han marcado el caminar pastoral de nuestras diócesis, abordando temas de interés común como respuesta a sus necesidades pastorales. Hemos compartido nuestra experiencia pastoral, elaborado algunas iniciativas, como los Planes Diocesanos de Pastoral, el Seminario Interdiocesano, y asumido líneas comunes buscando realizar una pastoral de Conjunto. Ha sido importante la participación de nuestros Obispos y sus mensajes que se han dado al final de cada encuentro, del equipo coordinador, sacrificado y entusiasta y de las Comisiones. Han ayudado también los Estatutos que se han ido elaborando de acuerdo a nuestra realidad. Nuestro trabajo ha sido inspirado por el Concilio Vaticano II y las Conferencias Episcopales Latinoamericanas y del Caribe: Río de Janeiro, Medellín, Puebla, Santo Domingo y Aparecida. 4. LA REALIDAD PASTORAL DE LA PROVINCIA El documento de Aparecida nos dice, en el número 19: “En continuidad con las anteriores Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano este documento hace uso del método ver, juzgar y actuar…” Este método nos permite articular, de modo sistemático, la perspectiva creyente de ver la realidad; la asunción de criterios que provienen de la fe y de la razón para su discernimiento y valoración con sentido crítico; y, en consecuencia, la proyección del actuar como discípulos misioneros de Jesucristo. La adhesión creyente, gozosa y confiada en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo y la inserción eclesial, son presupuestos indispensables que garantizan la eficacia de este método.” En nuestros encuentros anteriores siempre hemos seguido este método, que nos ha ayudado en el trabajo pastoral. Para profundizar la realidad en este encuentro provincial hemos buscado los dinamismos, necesidades y causas de la realidad; y para responder a los desafíos pastorales cada comisión, de acuerdo a su dinamismo propio, elaborará su objetivo y programa de acción. Confrontamos nuestra realidad y la situación de nuestra Iglesia en esta hora histórica, con los desafíos expresados en los números 98, 99 y 100, del Documento de Aparecida, buscando estar en contexto con la Realidad Latinoamericana, para lograr el encuentro con Jesucristo y la conversión pastoral. Al paso de los años, el encuentro con Jesucristo vivo ha producido en la Provincia algunos frutos: los planes Diocesanos de Pastoral, la comunión eclesial, la fraternidad sacerdotal, la formación de los agentes de pastoral, entre otros, que en Aparecida se manifiestan del siguiente modo: la animación bíblica de la pastoral, renovación litúrgica, el aprecio por los sacerdotes, los ministerios confiados a los laicos, la formación permanente de los agentes y el testimonio de la vida consagrada. (Cfr. D. A. # 99) También encontramos sombras: falta de testimonio en los agentes de pastoral, falta de compromiso misionero, cismas y grupos religiosos agresivos, carencia de espíritu misionero, que en Aparecida se manifiestan del siguiente modo: insuficiente número de sacerdotes y su mala distribución, falta espíritu misionero, escaso acompañamiento a los fieles laicos que lleva a una limitada comprensión de su identidad y de su trabajo propio que son las realidades temporales, lenguaje pastoral poco significativo para los jóvenes, entre otros. (Cfr. D. A. 100). Hacemos un llamado a todos los que participan en las comisiones de pastoral, para vivir en espíritu misionero, en la Iglesia comunión, participando para poner al servicio de los hermanos los Carismas que hemos recibido. Para responder al desafío de la formación permanente de la pastoral, los presbíteros de la Provincia tendrán su encuentro de actualización teológico-pastoral la próxima semana (21 al 25 de enero de 2008), teniendo como fuente de inspiración el Documento de Aparecida, con el apoyo de Mons. Felipe Arizmendi Esquivel, quien asistió a dicha Conferencia. No hemos pasado por alto la realidad lacerante, y cada vez más creciente del crimen organizado, que lastima dolorosamente a nuestro querido estado de Guerrero. Este asunto lo creemos de tanta trascendencia que hemos decidido tratarlo en un Documento aparte que próximamente enviaremos como Carta Pastoral. Que la Santísima Virgen de Guadalupe, discípula y misionera por excelencia, y nuestros santos mártires David Uribe y Margarito Flores, de quienes celebramos el 80 aniversario de su martirio, y Beato Bartolomé Díaz Laurel nos acompañen e intercedan por nosotros. Ciudad Altamirano, Gro., a 16 de enero de 2008. Mons. Felipe Aguirre Franco, Arzobispo de Acapulco Mons. Maximino Martínez Miranda, Obispo de Cd. Altamirano Mons. Juan Navarro Castellanos, Obispo auxiliar de Acapulco Mons. Alejo Zavala Castro, Obispo de Chilpancingo- Chilapa Mons. Rafael Bello Ruiz, Arzobispo Emérito de Acapulco Mons. Roberto Domínguez Couttolenc, Obispo de Tlapa

Share:

Leave a reply